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¿Cómo deben viajar en coche los niños que tienen quemaduras importantes?

¿Cómo deben viajar en coche los niños que tienen quemaduras importantes?

21/06/2018

Las quemaduras son lesiones en la piel que se producen por su exposición a ciertos materiales calientes pero también las pueden provocar si entran en contacto con productos químicos o elementos a temperaturas muy bajas. Las causas más habituales suelen ser al entrar en contacto con líquidos o sólidos muy calientes o directamente por llamas en un incendio.

Las quemaduras se dividen en diferentes niveles de gravedad, en función del alcance de las lesiones que se hayan provocado. Las de primer grado son las más superficiales y no presentan ampollas, mientras que las de segundo grado, además del enrojecimiento y las ampollas, pueden penetrar más a fondo en la epidermis.

Las quemaduras que nos preocupan en nuestro artículo de hoy serían las de tercer y cuarto grado, las más graves que se pueden sufrir. Las de tercer grado dañan la dermis y la epidermis y a la vista se ve el tejido blanco o carbonizado, mientras que las de cuarto grado llegan incluso a dañar el hueso, los músculos y el tejido que se encuentra a su alrededor. Estas últimas no causan dolor porque las terminaciones nerviosas han desaparecido.

Para la curación de las quemaduras graves a veces se recurre a injertos de piel de otras partes del cuerpo y los niños deben permanecer vendados varios días o incluso semanas hasta que se recupera el tejido. Durante este tiempo, es fundamental seguir las pautas de los médicos en cuanto a la duración y el cambio de las vendas, así que es posible que se desaconsejen los viajes en coche si la zona quemada corresponde con las zonas en contacto con los arneses o los cinturones de los sistemas de retención infantiles.

Cómo deben viajar en coche los niños con quemaduras graves

Cuando un niño sufre una quemadura a partir de las de segundo grado, lo más recomendable es acudir a un hospital para que los médicos evalúen su estado de salud y, en los casos más graves, el pequeño permanecerá ingresado durante varios días o semanas hasta que el tejido empiece a recuperarse. Es por esto por lo que, en general, no es habitual que los niños que sufren quemaduras muy graves y en grandes zonas de su cuerpo viajen en coche.

Si la zona quemada no coincide con ninguna que esté en contacto con la sillita o con los arneses, no habría que hacer más adaptaciones que ponerle ropa cómoda y mantener una buena temperatura interior para que el pequeño esté cómodo.

En el caso de que la zona quemada fuera mayor y que el viaje fuera imprescindible, además de usar una ropa suave y transpirable habría que tomar otras precauciones.

Si las partes del cuerpo que están en contacto con los cinturones o arneses de la sillita están dañadas, recomendamos recurrir a rellenos de espuma, siempre intentando que no interfieran en su buen funcionamiento. De este modo ofreceremos una protección extra a la piel que se está regenerando durante la curación del niño.

Recordad siempre que los sistemas de retención infantil deben ajustarse bien para proteger al pequeño durante los desplazamientos y todo lo que pongamos entre la sillita y el niño puede entorpecer su correcto uso. Así pues, siempre recomendamos que se consulte con un médico antes de lanzarse a utilizar rellenos en la silla para saber si esto afectará al pequeño en caso de accidente o si retrasará su curación.

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