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Síndrome de Angelman, consejos para los desplazamientos en coche de niños

Síndrome de Angelman, consejos para los desplazamientos en coche de niños

29/01/2018

El Síndrome de Angelman es un trastorno neurológico asociado a una discapacidad mental, o retraso. Es de origen genético y se asocia además a ciertos trastornos en el desarrollo psicomotriz, en el aprendizaje y la conducta.

Los niños afectados por este Síndrome pueden tener diversos síntomas neurológicos que, si bien no tienen por qué darse todos, pueden ser observados en mayor o menor medida. Por ejemplo, pueden apreciarse alteraciones de la marcha con posturas poco comunes en las extremidades superiores, o movimientos anormales de las extremidades (como temblores o sacudidas que suelen aparecer durante los primeros meses de vida). Esta falta de coordinación puede hacer difíciles tareas cotidianas como andar, comer o coger objetos con las manos.

Por ese motivo suele decirse que el desarrollo de estos niños es más lento de lo normal, porque incluso comienzan a sentarse sin ayuda en torno al año de vida, cuando lo más frecuente en niños sanos es que lo hagan sobre los seis meses de edad, aunque se sabe que esta no es una edad exacta y que depende mucho del bebé y su desarrollo.

Otro síntoma que acompaña a estos niños está en las crisis epilépticas, que suelen comenzar a los tres años, pero que en la cuarta parte de los casos empiezan antes de cumplir su primer año. Las convulsiones son menos severas con la edad, pero seguirán sufriéndolas durante su vida adulta. La parte buena es que mediante encefalograma es posible realizar un diagnóstico precoz en este caso concreto.

También suelen presentar alteraciones en el sueño y alteraciones en la comunicación, así como rigidez, inestabilidad o movimientos bruscos, sudoración excesiva y poca tolerancia al calor. Pero, sobre todo, lo más habitual es que estos niños no puedan alcanzar la autonomía personal total.

De cara a los desplazamientos en coche, hemos de tener en cuenta cada caso particular, conocer los síntomas y los problemas que estén asociados al niño, y actuar en consecuencia. Es muy recomendable acudir al especialista y consultar cualquier duda que tengamos acerca de la mejor manera de transportar a nuestro hijo aquejado de síndrome de Angelman. Es infrecuente la necesidad de un sistema de retención infantil especial, pero si por ejemplo el niño sufre crisis epilépticas periódicamente, deberíamos revisar estos consejos al respecto. 

Dado que son niños que necesitan de mucha atención y que pueden tener dificultades motoras, es buena idea viajar con ellos y, en la medida de lo posible, a su lado. Es importante que se sientan cómodos y arropados durante un viaje largo, en el que, por supuesto, planificaremos paradas para el descanso de todos los ocupantes.

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