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Recomendaciones para viajar con niños que tengan esclerosis múltiple

Recomendaciones para viajar con niños que tengan esclerosis múltiple

25/05/2016

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central, presente a nivel mundial y una de las enfermedades neurológicas más comunes entre la población joven. Entre sus síntomas nos encontramos con la fatiga, falta de equilibrio, dolor, alteraciones visuales y cognitivas, dificultades del habla o temblores. 

Un enfermo con esclerosis múltiple es diferente a otro, es decir, es una enfermedad de la que no se puede predecir exactamente su curso, y se empieza a manifestar en las personas jóvenes, al inicio de su vida laboral, siendo más frecuente en mujeres que en hombres. La parte mala de la enfermedad es que no se conocen sus causas, y tampoco tiene cura; por otro lado, lo positivo es que no es mortal, ni hereditaria, ni se contagia.


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LA INCIDENCIA DE LA EM EN NIÑOS EN ESPAÑA
Aunque no es muy frecuente, la EM también se puede manifestar en niños, considerándose EM infantil si aparece antes de los 16 años. Existen diversos estudios que afirman que entre el 2% y el 5% de los casos se darán antes de dicha edad, aunque se cifra en menos del 1% los casos de EM anterior a los 10 años. En España se cuentan en alrededor de 400 los casos de EM infantil.

A través de la Asociación Española de Esclerosis Múltiple (AEDEM) hemos trasladado unas preguntas al respecto de las principales precauciones y sugerencias para viajar con niños que sufren EM al Dr. Antonio Yusta Izquierdo, Jefe de Neurología del Hospital Universitario de Guadalajara y de la Unidad de Daño Cerebral del Instituto de Enfermedades Neurológicas de Castilla-La Mancha, además de Profesor de Neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá. Este es el resultado.

1. ¿Qué precauciones básicas hemos de tener al plantearnos un viaje con un niño que padece EM?
Dependerá del grado de discapacidad. Sobre todo hay que evitar viajar con altas temperaturas, ya que el calor ambiental puede producir una mayor sensación de cansancio y fatiga. Además si aumenta la temperatura corporal pueden reaparecer síntomas clínicos de un brote anterior. Deberán de parar el coche cada dos horas para que pueda caminar y poder realizar estiramientos musculares. La hidratación es fundamental. El niño deberá de estar bien hidratado y mantener en lo posible sus horarios de comida y descanso. 

2. Para viajar con la medicación, ¿hemos de tener alguna precaución previa? ¿Y si viajamos en avión?
Para viajar el niño/a no debe de estar sufriendo un brote. El tratamiento para la EM en niños es similar a la de los adultos, aunque se tiene mucha menos experiencia. Hay tratamientos que necesitan ser transportados en neveras portátiles, que son de pequeño tamaño y fáciles de trasladar. En otras ocasiones, más infrecuentes, el tratamiento será intravenoso y habrá que tener en cuenta la frecuencia de aplicación del tratamiento. El viajar en avión NO está contraindicado en los pacientes con esclerosis múltiple. Para transportar un tratamiento inyectable bastará con un informe del neurólogo en el que expone la necesidad del tratamiento. En algunas ocasiones lo transportarán en la cabina del avión, pero no hay ningún problema con el informe médico.

3. ¿Cómo hemos de actuar si necesitamos atención médica en el destino?
Siempre deberemos de viajar con un informe del neurólogo en el que se informe del diagnóstico de la enfermedad, de la fecha del primer brote, del número de brotes, cuándo fue el último, el estado clínico actual y el tratamiento que se está aplicando. Si hubiese un síntoma neurológico se debería acudir al hospital más cercano y presentar dicho informe. Es importante llevar la Tarjeta Sanitaria o la Tarjeta Sanitaria Europea si se sale a países de la UE.
Si el niño tuviese fiebre se deberá de tratar lo antes posible con antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno, etc.). A partir de 37,5ºC se deberán de dar ya estos antitérmicos, para evitar el cansancio excesivo y la reaparición de síntomas neurológicos previos. 

4. ¿Existe alguna consideración a tener en cuenta en cuanto al destino de nuestro viaje, ya sea por clima o por alguna otra circunstancia?

Por tener esclerosis múltiple no se debe de evitar ningún destino. Hay que tener especial cuidado si se viaja a lugares muy calurosos y de alta humedad, por lo expresado con anterioridad. Lo que habrá que hacer en estas circunstancias es hidratar bien al niño, evitar la exposición al sol, sobre todo al mediodía y primera hora de la tarde y el ejercicio físico en ambientes con alta temperatura. Los viajes son para disfrutar y con las debidas precauciones, el sufrir de esclerosis múltiple no debe de impedir divertirse y que estos pequeños conozcan lugares nuevos.


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