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Niños con síndrome de la Tourette, consejos para viajar en coche

Niños con síndrome de la Tourette, consejos para viajar en coche

28/09/2018

El síndrome de Gilles de la Tourette, o simplemente síndrome de la Tourette, es un trastorno de tics en el que aparecen al menos dos tics motores y al menos un tic vocal durante más de un año. Estos tics suelen aparecer entre los cinco y siete años e incrementan la frecuencia e intensidad en la preadolescencia (entre 8 y 12 años). Son típicos los tics en cabeza (cara) y cuello.

La mayor parte de los pacientes con este síndrome de la Tourette mejoran en la adolescencia hasta tal punto que los síntomas llegan a desaparecer por completo, y los que llegan a edad adulta sufriendo los tics son una minoría. En cuanto a los tics, hay una variación que depende de cada individuo, pudiendo ser leves o severos, y también pueden llegar a ser debilitantes. La frecuencia y severidad, así como el tipo de tic varían por razones casi siempre desconocidas, aunque pueden responder a estrés o ansiedad, cansancio…

Los niños con síndrome de La Tourette son niños con necesidades especiales. El síndrome de la Tourette no suele implicar cuidados físicos o precauciones en ese sentido a la hora de viajar en coche, pero estos niños sufren o pueden sufrir, en cierta medida, algunos problemas emocionales o de aprendizaje. Si bien la medicación a veces no es necesaria, sí lo es la ayuda psicológica para superar y manejar las dificultades sociales. 

Hemos de pensar que un niño con necesidades especiales es un niño normal que necesita ayuda específica, entre otras cosas, para aprender al mismo ritmo, o para estar al cien por cien físicamente. Esas necesidades las siguen teniendo en casa, en la calle, en el centro comercial, y por supuesto en el coche, cuando nos desplazamos con ellos. Son niños a los que podemos apoyar y ayudar para que consigan ser lo más independientes posible.

Podemos ayudarlos de muchas maneras, por ejemplo informando a los profesores para que puedan darles la ayuda y el apoyo necesarios; ayudarles a desarrollar las relaciones sociales manejando las burlas o los comentarios jocosos de otros niños; cultivar su autoestima; animarlos a hacer deporte y realizar actividades placenteras o artísticas que les ayuden a rebajar la ansiedad.

En el coche, en particular, nuestros esfuerzos han de centrarse en no contribuir a aumentar su estrés o provocarle ansiedad, que viaje en una postura cómoda y segura, con los cinturones bien ajustados. El sistema de retención debe ser adecuado a sus características físicas y que le resulte cómodo si sufre sus tics durante el viaje. Por lo demás, un niño con síndrome de la Tourette es un niño normal en el plano físico, teniendo en cuenta que, si sufre tics severos o que pueden producirle daños, hemos de consultar previamente al especialista para que nos aconseje.

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