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Consejos para viajar con niños con diabetes

Consejos para viajar con niños con diabetes

26/09/2016

Los niños diabéticos pueden hacer una vida completamente normal y sin cortapisas siempre que sigan las pautas establecidas en su tratamiento para seguir sus controles de glucemia de forma regular, y siempre que adapte la ingesta de comida y la administración de insulina a la situación particular. 

A la hora de viajar debemos tener en cuenta que va a suponer un cambio en la rutina en mayor o menor medida, y hemos de tener ciertas precauciones tanto en el transporte de la insulina como las tiras reactivas, y otros aspectos como la planificación de las comidas. 

LO QUE DEBEMOS HACER ANTES DE SALIR DE VIAJE

El primer paso que debemos hacer es pedir un informe médico completo al equipo de diabetes, donde se detalle todo lo que es necesario saber sobre el tratamiento actual y el material hemos de transportar. Así evitaremos cualquier contratiempo y podremos agilizar, por ejemplo, el paso por una aduana si se diera el caso.

Si viajamos por Europa podemos solicitar con antelación la tarjeta sanitaria europea (toda la información en la página web de la Seguridad Social), y también deberíamos informarnos de todos los detalles acerca de un posible tratamiento en el destino si disponemos de un seguro da viaje. Todo lo que podamos adelantar significará mayor sencillez en el momento crítico de necesitar asistencia.

Es importante planificar en exceso la cantidad de material necesario para el viaje, por si este se alargase de manera imprevista por ejemplo. También conviene llevar un kit de glucagón, - saber prepararlo y administrarlo, así como algún zumo y galletas que eviten las temibles hipoglucemias (bajos niveles de azúcar en sangre)

Todo lo que se refiere al transporte de la insulina y demás material debe ser cuidadoso, y tener en cuenta que esta se deteriora a temperaturas sobre 30 ºC y por debajo de 0 ºC, con lo cual es imperativo llevar al menos una bolsa isoterma, o bien una pequeña nevera portátil con la que mantener la temperatura controlada. Esto tiene consecuencia que si viajamos en avión no debemos facturar los medicamentos, debido a las bajas temperaturas en las bodegas del avión.

Si el viaje implica vacunación previa es conveniente hacerlo con tiempo suficiente para el caso poco probable de que se diese una reacción adversa, o que la vacuna descompense la diabetes. Además, hemos de pensar en la comida típica en el país de destino y tenerla prevista porque debemos saber exactamente qué alimentos podemos dar al niño para dar con las raciones que debe consumir.

Si viajas a otro huso horario, tenlo en cuenta porque hay que ajustar la pauta de insulina al nuevo huso: si viajamos al oeste ganamos horas al día; si es hacia el este, las perderemos. Por tanto conviene tenerlo en cuenta y consultar al especialista si tenemos dudas.

Por último, al regresar a la rutina debemos retomar la pauta anterior de manera progresiva para evitar problemas, pero de nuevo ante la duda lo mejor es consultar al equipo de diabetes.


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