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Consejos para viajar con niños con artritis juvenil

Consejos para viajar con niños con artritis juvenil

30/01/2017

La artritis es la inflamación de las articulaciones, una afección más común entre personas de edad avanzada que causa dolor, rigidez, hinchazón y disminución de movilidad.

La artritis idiopática juvenil (AIJ), o artritis crónica, puede darse en la infancia y la adolescencia. Sus síntomas y efectos son dolor e hinchazón articular y, en ocasiones, alteraciones del crecimiento. Se llama “idiopática” porque no se conocen las causas, y juvenil porque se presenta en niños menores de 16 años.

Esta no es una enfermedad contagiosa, y no tiene cura. Los niños con artritis pasan alternativamente por fases de remisión (los síntomas parece que desaparecen) y de crisis (los síntomas empeoran). Dependiendo del tipo concreto de artritis juvenil, así serán sus tratamientos y las precauciones que hemos de tener en cuenta.

La mayoría de los síntomas de la artritis juvenil se deben a la inflamación de las articulaciones. Así, el paciente puede notar calor, hinchazón y enrojecimiento en las zonas. Es común que estos síntomas se originen por el exceso de actividad del sistema inmunológico (y se considera enfermedad autoinmune).

Es importante un diagnóstico temprano, y por ello el médico de cabecera puede derivar al paciente a un especialista reumatólogo pediatra. 

Precauciones a la hora de viajar en coche

A la hora de viajar en coche hemos de garantizar la seguridad del niño con un buen sistema de retención infantil (SRI) homologado y adaptado a la talla y peso de cada niño y siempre en los asientos posteriores. La doctora Estela Bejerano Hoyo, Pediatra en la Unidad de Neonatología y Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Universitario Quirón Madrid y Quirón San José, nos da unos consejos muy valiosos para los niños con artritis juvenil.

“Los pacientes con artritis juvenil, deben usar SRI homologados y adaptados a su edad, talla y peso, lo mismo que otros niños de su edad. Es necesario mantener estos dispositivos hasta 140 cm de altura y asegurarse de la colocación correcta del cinturón de seguridad a partir de esta talla, ayudando a los niños en caso de que lo precisen por limitación de la movilidad.”

Debido a los posibles problemas de movilidad de estos pacientes, conviene planificar cuidadosamente los viajes:

“Es importante, en aquellos viajes de más de una hora de trayecto, hacer paradas para favorecer la movilidad y realizar paseos cortos con el fin de evitar la rigidez secundaria a la falta de movimiento, principalmente si estamos en un brote de la enfermedad cuando la actividad inflamatoria es mayor.”

De la misma manera que ocurre con los niños sin la enfermedad, las malas posturas durante el viaje se deben evitar, debido a que pueden favorecer el desarrollo de contracturas, por ejemplo, especialmente “en los niños con lesiones deformativas o aquellos con necesidad de órtesis adaptar los sistemas de retención a su situación.”

Mantener las articulaciones en movimiento es muy importante para los pacientes aquejados de artritis, y para lograrlo con los niños “se pueden idear actividades en el interior del vehículo tales como jugar con muñecos blandos, cantar y mover los brazos”, siempre que eso no conlleve un riesgo o que reduzca la efectividad del SRI.

Por último, debemos tener en cuenta las peculiaridades del tratamiento del paciente, y sobre todo consultar con el especialista ante cualquier duda:

“Si el paciente ha precisado una intervención quirúrgica debe seguir siempre los consejos del especialista que indicará según la evolución del paciente la idoneidad de viajar y el momento de hacerlo.”


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