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Niños con problemas de respiración. Consejos para viajar en coche

Niños con problemas de respiración. Consejos para viajar en coche

23/08/2017

Los problemas de respiración en los niños pueden tener muy diversas causas, desde la obstrucción accidental de las vías respiratorias hasta ciertas enfermedades. En el caso de que el niño presente dificultades para la respiración es muy recomendable acudir inmediatamente al pediatra, que evaluará los síntomas y realizará la exploración física. Además, el pediatra medirá la saturación de oxígeno mediante un pulsioxímetro, entre otras cosas, para determinar la enfermedad que está detrás de la dificultad respiratoria.

Para el transporte de niños con este tipo de dificultades en el coche hemos de seguir las pautas que nos recomiende su pediatra, en primer lugar; si el niño necesita oxígeno adicional hemos de tenerlo en cuenta para acomodar correctamente la botella y todo el instrumental necesario para que pueda respirar con comodidad durante el viaje.

En todo caso, en general es preciso seguir estas pautas para garantizar la mejor postura posible a la hora de viajar en coche, teniendo en cuenta desde el tipo de silla más adecuado, la postura idónea del pequeño, el tiempo de viaje entre dos pausas y otras precauciones.

En general no se recomienda alargar el viaje entre pausas más allá de una hora y media o dos horas. Las pausas servirán para que los niños se muevan, cambien de postura y se “aireen” antes de continuar, e incluso podemos aprovechar para alimentarlos, cambiarles la ropa o el pañal, y pasar un rato de ocio. Esto es especialmente importante si utilizamos un maxi-cosi.

Es mejor utilizar una silla de Grupo 0/0+ (norma R44/4), o bien un SRI ‘i-Size’ (norma R129) específico para bebés, antes que un capazo, porque estas sillas permitirán adoptar una postura más saludable en cuanto a la facilidad de respiración. 

La colocación es fundamental, y no solo hablamos de la inclinación de la silla, sino del ajuste de los cinturones y arneses, que deben adaptarse al cuerpo del bebé o recién nacido para que sus hombros estén pegados al respaldo y evitar así que la cabeza caiga hacia delante, lo que podría obstruir sus vías respiratorias. La cabeza debe estar alineada con el cuerpo para que la dificultad para respirar sea mínima, o inexistente. En ese caso es importante regular también la inclinación del SRI para favorecer la postura, sobre todo anticipándonos a que se queden dormidos.

Hemos de procurar que el bebé vaya recto en la sillita, es decir, que no se tuerza con el tiempo o por sus movimientos, y por el mismo motivo no debemos alimentarlo mientras está en la sillita, ya que la posición no es la mejor para ello y podría atragantarse o sufrir complicaciones. Si vemos que es difícil conseguir que mantenga la postura porque es muy pequeño, podemos utilizar reductores para maximizar la sujeción y garantizar la postura idónea.

 
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