Skip to Content

Aspectos del vehículo a tener en cuenta para un mayor confort del niño con necesidades especiales

Aspectos vehículo mayor confort

11/12/2015

Llevar un coche confortable no sólo es importante para viajar sin que acusemos los kilómetros, también puede ser una gran ayuda para hacer más llevaderos los trayectos para un niño que necesite ciertos cuidados adicionales, o que se pueda alterar con facilidad. Vamos a hablar sobre algunos puntos que podemos tener en cuenta si estamos en este caso.

En primer lugar, antes de adquirir la sillita que vamos a utilizar durante los meses o años venideros debemos probarla.

No todos los asientos pueden instalarse con sencillez y seguridad en todos los vehículos... Por ello resulta importante que el punto de venta, como mínimo, permita realizar una instalación de prueba antes de la compra, o bien permita la devolución del asiento en caso de problemas o incompatibilidades durante la instalación. Adicionalmente, valorar positivamente que el coche cuente con unos anclajes que sean capaces de alojar correctamente nuestro SRI y, que además lo haga de forma cómoda y firme.

Relacionado también con la colocación de la sillita, tenemos que contar con la disponibilidad de espacio suficiente en los asientos traseros. No sólo para colocar la sillita, sino también para que el niño con necesidades especiales no se sienta agobiado y un adulto pueda colocar la silla y estar a su lado de acompañante sin apreturas. Ya sabemos que desde el mes de octubre de 2015 todos los menores deben viajar, salvo contadas excepciones, en los asientos traseros, y si es en el trasero central, mejor.

En el mercado actual contamos con muchos coches con un generoso espacio interior sin tener que recurrir a los típicos monovolúmenes. Debemos tener en consideración que las necesidades especiales suelen implicar un mayor cuidado y atención a la hora de abrochar los arneses y, en ocasiones, unas sillitas específicas de mayor tamaño. Quizá una berlina donde un SRI convencional cabe bien no sea suficiente para un SRI pensado para una dolencia particular.

Pero la cuestión no es sólo de espacio, hay más cosas que podemos valorar con una breve prueba del vehículo antes de realizar la compra, como por ejemplo si la suspensión tiene un tarado cómodo. Unos amortiguadores demasiado firmes serán culpables de no filtrar apropiadamente todos los baches y traqueteos de la carretera, haciendo que el niño sufra más de lo necesario en cualquier trayecto.

Un coche que cuente con una caja de cambios automática también ayuda a hacer más relajado el viaje. Y no sólo por ahorrarnos hacer cambios de marcha, sino porque las transmisiones modernas hacen casi imperceptibles los escalones entre velocidades, algo que hará sufrir menos al cuello del niño, especialmente en casos de niños con escasa masa muscular.

Es importante también mantener la temperatura del habitáculo con una regulación apropiada y homogénea. Para ello, si nuestro coche pudiera contar con climatizador automático sería lo ideal. De esta manera, evitamos variaciones en función de la temperatura exterior y se compensa la incidencia directa del sol, haciendo el viaje al niño cómodo en todo momento.

Por último, más allá de ser un simple aditamento estético, si nuestro coche puede contar con cortinillas o las lunas traseras tintadas evitaremos que los cambios de luz o la incidencia directa del sol molesten al niño.

Back to top