Skip to Content

Diez consejos

Diez consejos
Mostrar todo

Es necesario informarse sobre cuáles son los coches más seguros en términos generales. El programa EuroNCAP (www.euroncap.com) es una fuente de información muy fiable. Es recomendable optar por los mejor valorados y, al menos, exigir siempre una puntuación general de cuatro o cinco estrellas.

El asiento trasero central es el lugar más seguro por estar más alejado de cualquier zona de impacto, siempre que la silla infantil pueda instalarse correctamente en dicha plaza.

De hecho, la ley obliga a que los niños de estatura igual o menor de 135 cm viajen en los asientos traseros. Sólo hay tres excepciones por las que podrían ir en el asiento del copiloto:

  • Que el vehículo no disponga de asientos traseros.
  • Que todos los asientos traseros estén ocupados por otros menores son su sistema de retención respectivo.
  • Que no se puedan instalar sistemas de retención en dichos asientos.

Si hay una de estas tres excepciones, el niño podrá viajar en el asiento del copiloto. Hay que tener en cuenta que nunca se debe poner un niño mirando hacia atrás en este asiento si no se puede desactivar el airbag.

Importante: si uno de los asientos traseros laterales cuenta con anclaje isofix y la sillita también dispone de este sistema, se recomienda colocar el SRI en una de estas plazas, ya que hay menos posibilidades de cometer un error en su instalación. En este caso, se recomienda el asiento que hay detrás del copiloto

En caso de que el asiento central sólo disponga de cinturón de 2 puntos, también se colocará al menor en uno de los asientos traseros laterales que dispone de 3 puntos. 

Si la plaza trasera central carece de reposacabezas, y el niño es lo suficientemente alto como para necesitarlo, también puede ser más seguro utilizar una plaza trasera lateral con reposacabezas.

Entre las plazas laterales traseras, la plaza derecha es más segura que la izquierda, puesto que, en primer lugar, permite subir y bajar al niño desde la acera y lejos del tráfico y, en segundo lugar, porque el conductor puede ver mejor al niño si se sienta en el lado opuesto que si estuviera situado detrás de él. En el caso de los asientos orientados mirando hacia delante, el conductor puede ver mejor al niño a través del espejo retrovisor cuando el niño viaja sentado en el asiento central trasero.

Algunos fabricantes diseñan los asientos para que interactúen con el resto de sistemas de seguridad del coche; por ejemplo, con los airbags laterales.

Este sistema protege a los pasajeros en caso de impactos laterales. Debido a que se despliegan rápidamente, lo más aconsejable es colocar al menor en el asiento trasero central.
La mayoría de los fabricantes de vehículos llevan a cabo pruebas de seguridad para comprobar el riesgo de los más pequeños en caso de que estos airbags laterales se accionen. Desde el NHTSA indican que es mayor la seguridad que aportan que las posibles consecuencias de no llevarlo.

En los últimos años se han desarrollado diversos dispositivos para recordar a los ocupantes de vehículos que se abrochen el cinturón. Lo habitual es que consten de una luz destellante en el tablero de mandos y un tono de aviso muy fuerte, cuya intensidad puede crecer a medida que suba la velocidad. Inicialmente solo funcionaban para el asiento del conductor, pero existen sistemas nuevos que se pueden aplicar a cualquier asiento.

El sistema ISOFIX facilita notablemente la instalación de las sillitas infantiles y, además, dicha sujeción es más firme y segura. Hay vehículos que disponen de este sistema en todas las plazas de pasajeros.

Es importante que el coche disponga de bloqueo de puertas y ventanillas traseras para evitar que los niños abran la puerta desde dentro. Además impiden que los niños saquen un brazo o la cabeza, con las consecuencias que esto puede tener al estar el coche en marcha. Los controles están situados en el puesto del conductor y también son útiles tras aparcar, impidiendo, por ejemplo, que los pequeños salgan por el lado con tráfico.


Actualmente hay coches que bloquean las puertas cuando el vehículo supera cierta velocidad pero si tu coche no es de estos, simplemente con darle a un botón, las puertas quedarán bloqueadas. Los sistemas específicos de seguridad para niños impiden que las puertas se puedan abrir desde el interior.

Tanto el sensor de obstáculos traseros como la cámara trasera son dos sistemas muy eficaces para evitar sustos y accidentes con los peques. Cada vez más modelos incluyen estos extras, que son muy útiles si salimos con frecuencia marcha atrás de nuestra plaza de aparcamiento.

Casi todos los vehículos en el mercado ofrecen la posibilidad de abrir el maletero desde el interior. Es especialmente útil por si alguien se queda atrapado después de un accidente.

Hay otros extras que, indirectamente, contribuyen de modo notable a la seguridad de los niños en el coche:

Sistemas anticolisión frontal.

  • Sistemas de detección de fatiga.
  • Sistemas de aviso de cambio involuntario de carril.
  • Sensores de presión de aire en los neumáticos.
  • Cortinillas solares traseras o cristales traseros tintados o con protección térmica.
  • Sistemas de climatización y control de la temperatura interior.
  • Espejos interiores para observar los asientos traseros sin tener que girar la cabeza, etc.
Back to top