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Efectividad

Efectividad

La efectividad de los sistemas de retención infantil a la hora de evitar lesiones varía dependiendo del tipo de asiento, de su orientación con respecto al sentido de la marcha y de su ubicación dentro del vehículo.

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En el caso de los bebes los cupos o capazos suelen ser menos efectivos, que los asientos orientados hacia atrás, ya que los cucos o capazos en términos generales, únicamente previenen el 25% de todas las lesiones. Sin embargo, en determinados casos (niños con dificultades respiratorias, por ejemplo) el pediatra puede aconsejar un cuco o capazo en lugar de otro tipo de asiento.

Hasta los 4 años de edad, los asientos infantiles que miran hacia atrás son más seguros que los que miran hacia delante: mientras que los primeros previenen el 70% de todas las lesiones y hasta el 90% de las más graves y mortales, los que miran hacia delante evitan el 55% de ellas. Los niños menores de 1 año y con menos de 9 kg deben viajar siempre mirando hacia atrás.

En los niños de entre 5 y 9 años de edad, mientras que los cinturones de seguridad para adultos previenen únicamente el 24% de todas las lesiones, los asientos infantiles previenen el 57%. Es decir, la efectividad de los asientos infantiles, en este grupo de edad, es más del doble que la del cinturón de seguridad. Por eso es tan importante que los niños de entre 5 y 9 años usen siempre un asiento infantil o un elevador en vez de usar directamente el cinturón de adultos.

Es preferible que el elevador cuenta con respaldo, ya que ofrece una mayor protección lateral y reduce el riesgo de lesión en la cabeza y cuello.

Actualmente, la normativa obliga en numerosos países, como es el caso de España, a que los menores de estatura menor a 135 cm viajen, de manera obligatoria, en los asientos traseros.

Diferentes estudios han demostrado que estos asientos son muchos más seguros para los niños que los asientos delanteros. 

En España sólo permite a los niños viajar en el asiento del copiloto bajo una de estas tres excepciones:

  • Que el vehículo no disponga de asientos traseros.
  • Que todos los asientos traseros estén ocupados por otros menores son su sistema de retención respectivo.
  • Que no se puedan instalar sistemas de retención en dichos asientos.

Sólo bajo una de estas tres excepciones se puede colocar el sistema de retención infantil en la parte delantera. Si el vehículo dispone de airbag frontal, se debe desactivar, especialmente en los sistemas de retención infantil que van mirando hacia atrás. Si no se puede desactivar, no se debe viajar con el menor delante.

Hay que tener en cuenta que un sistema de retención infantil es seguro siempre que se sigan todas las indicaciones del fabricante. En este sentido, hay que destacar que no todas las sillitas de coche valen para todos los niños ni todas se instalan de la misma manera. 

El fabricante del SRI indica de manera clara en sus especificaciones técnicas el rango de peso o altura para el que está diseñado (encuentra aquí consejos para elegir la más adecuada) y explica cómo se debe sujetar la sillita de coche: con cinturón de seguridad, con anclajes ISOFIX o con una combinación de ambos (consulta aquí las diferentes formas de instalación). Por supuesto, el vehículo en cuestión debe permitir dicha forma de instalación.

Sólo se podrá garantizar la seguridad si el niño lleva el SRI acorde a su altura y/o peso, se trata de una sillita homologada y se ha anclado y sujetado al menor según las especificaciones del fabricante. 

Para una mayor seguridad y tal y como recoge la normativa actualmente, los menores de 135 cm deben viajar en los asientos traseros. Desde Fundación MAPFRE recomendamos que utilicen preferiblemente el asiento trasero central . Si el coche sólo dispone de anclajes ISOFIX en los asientos laterales traseros y la SRI permite este tipo de anclaje, se aconseja el asiento trasero detrás del copiloto para evitar errores en su instalación.


Por último, se recomienda el uso de sillitas de coche mirando hacia atrás el mayor tiempo posible por su mayor seguridad. Obligatoriamente hasta los 15 meses y recomendable hasta los 4 años de edad, como mínimo y siempre que las condiciones físicas del menor y el coche lo permitan.

A la hora de pasar al elevador, lo más recomendable es optar por un alzador con respaldo. De esta forma, la protección se equipara lo máximo posible a los sistemas de retención infantil anteriores. 

Estas son las ventajas de los elevadores con respaldo:

-Reduce seis veces el riesgo de daño en la cabeza en caso de un impacto lateral frente a un alzador sin respaldo.

-Ofrece una mayor protección lateral, ya que durante el impacto el niño permanece dentro del sistema de retención infantil en todo momento y se evita el contacto directo del niño contra el lateral del vehículo.

-Incorpora una guía para que el cinturón de seguridad esté en la posición adecuada, por lo que se reducen las posibilidades de error en su colocación.

Su importancia es tal, que no se permite la homologación de un alzador sin respaldo para sillitas del grupo 2 (de 15 a 25 kg). Sólo se pueden homologar elevadores sin respaldo del Grupo 3 (de 22 a 36 kg), es decir, cuando el niño supere los 125 cm (todo ello para los SRI homologados por la R44-04).

Respecto a los sistemas de retención infantil homologados con la normativa R-129 (i-Size), todos deben llevar respaldo.

En el mercado podemos encontrar multitud de productos que buscan dar un plus de protección o mejorar de alguna forma la ergonomía o viaje de los más pequeños en los vehículos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los productos son válidos a efectos de la seguridad de nuestros hijos.

Actualmente hay en vigor dos normas de homologación en lo que respecta a sistemas de retención infantil: la R44-04 y la R-129 (i-Size). Estas normas recogen que requisitos deben poseer las sillitas para sean seguras y qué pruebas de seguridad deben superar. Estas normas recogen cómo deben ser las sujeciones, el arnés, los materiales o la visualización de cierta información como es el caso de las sillitas que van mirando hacia atrás y la obligatoriedad de desactivar el airbag si va en el asiento del copiloto. 

Así, por ejemplo, el arnés debe abrirse en un solo movimiento. Sólo se permiten en dos en el caso de los portabebés, capazos o sillas de los grupos 0 y 0+. ¿El motivo? Facilitar la extracción del menor de manera rápida en caso de ser necesario. Por ello, todos los sistemas dirigidos a dificultar que el niño pueda abrir el arnés dificultan el cumplimiento de este punto recogido en la R-44. 

Igualmente, la normativa obliga a que las sillitas muestren de forma visible una señal de advertencia del airbag. Debe estar en el lado izquierdo de la parte superior. Sin embargo, la colocación de fundas también hace que este punto no se cumpla ya que quedaría tapado.

Por todo ello, lo más recomendable es utilizar únicamente dispositivos homologados y que estén recomendados por el propio fabricante.

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