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Viaje en coche y niño con mochila puesta, binomio incompatible

Viaje en coche y niño con mochila puesta, binomio incompatible

04/04/2018

Las prisas no son buenas compañeras de viaje, y en nuestro día a día hacemos pequeñas concesiones en materia de seguridad con nuestros niños que deberíamos evitar. El ejemplo más común lo tenemos en los trayectos de ida y vuelta al colegio, momentos de estrés para muchos padres por las prisas (sobre todo en el trayecto de ida, por la mañana). La presión que supone llegar a tiempo a la puerta del cole, los atascos más que probables cuanto más grande sea la ciudad en la que vivimos y los problemas que llevamos en la cabeza nos pueden llevar a esas pequeñas concesiones en seguridad a la hora de sentar a los niños en su sistema de retención.

Como ya hemos venido comentando, los errores más comunes a la hora de utilizar un sistema de retención infantil son una mala colocación de la sillita, sentar al niño con una postura incorrecta y no ajustar bien los arneses del SRI. La mayor parte de los fallos en la protección de los niños se deben al error humano y, dentro de ellos, los más comunes son no comprobar los arneses, ajustarlos mal o llevar al niño con demasiada ropa.

Los arneses de la silla del coche deben ser correctamente ajustados al cuerpo del niño. La regla práctica es que debemos tensarlos hasta que nos quepa entre el arnés y el cuerpo no más de dos dedos, y hemos de tener presente que no estamos haciendo daño al niño, sino que lo estamos protegiendo todo lo posible. Un arnés tenso equivale a maximizar la protección en caso de colisión, y cuanta más holgura dejemos, menor grado de protección ofrecemos a los niños. Por eso, sentar al niño con un abrigo puesto le somete a un grave riesgo, porque el volumen de la prenda impedirá el correcto ajuste del arnés.

De la misma manera, no podemos sentar al niño con la mochila puesta. Esto no solo es de una gran incomodidad para los pequeños, sino que hace inviable tensar los arneses como debemos hacer, y además podemos provocar graves lesiones en su espalda en caso de colisión. La espalda del niño debe quedar completamente pegada al asiento, y el arnés bien pegado a su cuerpo, tenso, para evitar lesiones. 

La mochila puesta, además de ser algo muy incómodo, entraña un peligro enorme para la integridad de la espina dorsal del niño. En caso de colisión, este objeto aparentemente inofensivo puede multiplicar su peso por 40, peso que incidirá directamente en la espalda del niño, comprimiéndola, y provocándole lesiones graves.

Por lo tanto, sea cual sea el trayecto y su duración, los niños deben ir en su silla homologada sin abrigo, sin mochila, y con los arneses bien ajustados para evitar lesiones y viajar con máxima seguridad.

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