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Transportar a niños en moto: normas y restricciones

Transporte niños en moto

Para ello, nada mejor que ver lo que dice exactamente el Reglamento General de Circulación, en concreto el Artículo 12, que dicta las normas relativas a ciclos, ciclomotores y motocicletas.

1. Los ciclos que, por construcción, no puedan ser ocupados por más de una persona podrán transportar, no obstante, cuando el conductor sea mayor de edad, un menor de hasta siete años en asiento adicional que habrá de ser homologado.
2. En los ciclomotores y en las motocicletas, además del conductor y, en su caso, del ocupante del sidecar de éstas, puede viajar, siempre que así conste en su licencia o permiso de circulación, un pasajero con tal de que sea mayor de 12 años, utilice casco de protección y se cumplan las siguientes condiciones:
2.1. Que vaya a horcajadas y con los pies apoyados en los reposapiés laterales.
2.2. Que utilice el asiento correspondiente detrás del conductor.
2.3. En ningún caso podrá situarse el pasajero en lugar intermedio entre la persona que conduce y el manillar de dirección del ciclomotor o motocicleta.
3. Excepcionalmente los mayores de siete años podrán circular en motocicletas o ciclomotores conducidos por su padre, madre o tutor o por personas mayores de edad por ellos autorizadas, siempre que utilicen casco homologado y se cumplan las prescripciones del apartado anterior de este artículo (artículo 11.4, del texto articulado).

A modo de resumen, debemos quedarnos con que el niño siempre debe llegar con los dos pies a los estribos y que sea mayor de siete años para el caso de los padres, tutores o personas autorizadas y 12 para el resto de los conductores mayores de edad.

En el caso de que nuestro hijo, por su fisonomía, no llegue a los estribos aunque tenga la edad mínima necesaria, existes asientos adicionales homologados para instalar, sobre todo en scooter, y poder así llevarlos de forma segura. En la siguiente foto podéis ver un asiento de estos.


Asiento_ninos_moto


Por último, un detalle muy importante y que no debemos olvidar: usar siempre prendas de protección. Y éstas no se limitan al casco, también es muy importante una chaqueta con protecciones, guantes, pantalones largos y calzado también cerrado.

Una caída a tan sólo 20 km/h puede suponer para nuestros hijos cicatrices para toda su vida, incluso en caso de ir con sandalias o similares y sin guantes, o la pérdida de algún dedo por abrasiones contra el asfalto.

Nunca sabemos cuándo vamos a sufrir un accidente. Por ello, ante todo, debe prevalecer siempre la prevención en nuestras actuaciones, particularmente cuando nuestros hijos son los más perjudicados por acciones inadecuadas.

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