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Cómo transportar a un recién nacido en invierno

Cómo transportar a un recién nacido en invierno

30/12/2014

Desde FUNDACIÓN MAPFRE te recomendamos que lo tengas preparado antes del nacimiento ya que lo necesitarás desde el primer momento, desde ese primer viaje del hospital a casa.

La primera sillita que tendrá que utilizar corresponde al Grupo 0, para recién nacidos y bebés hasta 10 kg de peso, o al Grupo 0+ (hasta 13 kg). En un primer momento podrás elegir entre llevar capazo (es muy importante asegurarse con el manual de instrucciones de que estén homologados para uso en el automóvil) o silla infantil para bebés. Si te decides por la primera opción, busca uno con el arnés en forma de Y que asegura una mayor protección al bebé en caso de choque lateral.  La sillitas portabebés, popularmente conocidas como maxicosis, suelen disponer de un cinturón o arnés con cinco puntos de sujeción (dos en el hombro, dos junto a las caderas y otro entre las piernas) y para muchos padres resultan una opción muy práctica. Elijas la que elijas, antepón la seguridad del bebé a cualquier otro tipo de consideración, infórmate bien y adquiere una homologada y de calidad. No todas las sillitas te ofrecen la mejor protección. 

Para viajar en el coche con el bebé hay cuatro claves fundamentales que debes respetar en todas las ocasiones:

  • Utiliza el sistema de retención infantil incluso en los trayectos más cortos.

  • Los bebés recién nacidos (al igual que los menores de 1 año de edad y aquellos bebés que pesen menos de 10 kg) NUNCA deben viajar en una sillita mirando hacia delante. En caso de colisión frontal podrían sufrir gravísimas lesiones en el cuello. Las sillitas orientadas hacia adelante siguen siendo mucho más seguras hasta los 3-4 años. Utilízalas todo el tiempo que puedas.

  • Si tienes que llevar la sillita en el asiento delantero del acompañante mirando hacia atrás desconecta el airbag. Ya que el airbag se despliega a unos 200 km/h, si se topa con la sillita en su camino podría ser muy peligroso para el menor. Consulta cómo desconectarlo en el manual de tu vehículo o solicita información a tu concesionario o al fabricante de tu automóvil.

  • Recuerda que, a medida que los niños crecen, debes ir cambiando la silla para adecuarla a su peso y altura. La cabeza del niño nunca debe sobresalir por encima del respaldo de la sillita. Desde aquí podrás ver los diferentes tipos de asientos infantiles según el peso del bebé o del niño.

También es importante regular bien la temperatura interior del habitáculo para evitar que el bebé pase frío o calor. En invierno, el coche no comenzará a calentarse hasta que el motor lleve un rato encendido. Para que el calor se expanda por el interior rápidamente, ajusta una temperatura alta y activa la recirculación del aire. En cuanto se vaya el frío intenso, baja a una temperatura suave entre 20 y 21º y quita la recirculación. Ten en cuenta que la propia sillita infantil envuelve su cuerpo y mantiene el calor, no le abrigues demasiado. Tampoco sientes al bebé o al niño en su sillita con ropas o abrigos muy voluminosos, ya que harían que sus arneses o cinturones quedaran con una peligrosa holgura: vístelo con ropa de abrigo pero fina, abróchale y ajústale correctamente su arnés y, por último, ponle encima una manta o su abriguito.

Para poder controlar al bebé sin perder de vista la circulación, es una buena idea hacerse con un espejo retrovisor de vigilancia. Te ahorrará estar continuamente volviendo la cabeza y tendrás al bebé perfectamente vigilado. El espejo deberá siempre sea muy ligero, ir sujeto firmemente al vehículos (por ejemplo, a sus reposacabezas traseros) y no estar situado directamente enfrente del bebé, por si llegara a soltarse durante un frenazo o colisión.

Y como en todo lo que tiene que ver con niños, ten mucha calma. Si el bebé llora o se queja mucho lo mejor es parar el coche en un sitio seguro y atenderle, o incluso sacarlo un rato de su sillita para que descanse (no te olvides volver a sujetarlo de nuevo cuando reemprendas la marcha). Comprueba si hay algo que le moleste antes de reanudar la marcha: calor o frío, el arnés muy apretado, sed Una vez que lo soluciones, todos viajaréis más tranquilos y con mayor seguridad.

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