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Revisar la sillita con la vuelta al cole, buen momento para comprobar su idoneidad

Revisar la sillita con la vuelta al cole, buen momento para comprobar su idoneidad

05/09/2018

Finaliza el verano y comienza la vuelta al colegio. Hay que preparar los libros, el material escolar y, en muchos casos, comprar ropa nueva. En cuestión de un simple verano los niños pueden llegar a dar un gran estirón. Sin duda, es un buen momento para comprobar que efectivamente el niño sigue viajando en el sistema de retención infantil no sólo que  sea acorde a su alta y/o peso sino que también siga manteniendo intactas todas sus características.

Un nuevo curso no tiene que implicar necesariamente un cambio de sillita de coche. Durante todo el año y de manera periódica se debe comprobar que el niño no ha sobrepasado los límites marcados por el sistema de retención infantil. Sin embargo, la vuelta al colegio puede ser un recordatorio de lo importante que es comprobar este factor con frecuencia y es, sin duda, un buen momento para hacerlo, especialmente si comprobamos que la ropa que utilizaba el otro año le queda pequeña. 

SRI, ¿QUÉ SE DEBE COMPROBAR?

-Por un lado, hay que verificar que el sistema de retención infantil está en buen estado y que no se ha visto afectado por el paso del verano, que el sol y el calor no han alterado el estado de sus partes principales y que no se ha visto involucrado en un siniestro de tráfico o frenazo brusco. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones los daños son internos y pueden no ser visibles. Muchos fabricantes recomiendan reemplazar la silla en caso de tener más de seis años de antigüedad o haber sufrido un accidente con una velocidad de impacto superior a 10-20 km/h.

-En caso de ser isofix, los anclajes deben funcionar adecuadamente. En este sentido, en caso de ir con cinturón de seguridad, los puntos por donde debe pasar también deben estar en buen estado.

-Hay que comprobar que efectivamente el niño no ha pasado el peso máximo indicado en la sillita, en caso de estar homologada por la R44/04, o la altura en caso de ser un SRI homologado por la R-129 (i-Size). Una pista de que la sillita le puede quedar pequeña es que la cabeza del niño sobresalga del reposacabezas y éste no se puede adaptar a la altura del menor. 

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la edad no puede ser un factor por el que guiarnos a la hora de determinar si está en la sillita adecuada o no. Puede ser un factor de orientación y aproximación pero nunca determinante. Y es que dos niños diferentes de la misma edad no tienen por qué medir lo mismo. 

Por tanto, si un niño excede el peso máximo recomendado para la sillita o la altura, hay que plantearse la utilización de un SRI de mayores dimensiones, acorde a la estatura y altura del menor. Sólo de esta forma nos garantizaremos que el niño/a viaja de forma segura. 

-Consejos para encontrar la mejor sillita

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