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Cuentos de Realidad Aumentada: una ayuda para que los padres eduquen en seguridad vial

Realidad aumentada

Aprovechando que a los más peques de la casa les encanta apropiarse de la tableta de los padres, os proponemos que se la prestéis para aleccionarles en seguridad vial: con los cuentos de realidad aumentada que Fundación MAPFRE acaba de lanzar, dentro de su anhelo por proporcionar herramientas didácticas tanto para profesores como para padres. Todo por un fin: que no se produzcan muertes por accidentes de coche, en el marco de la campaña "Objetivo cero víctimas”

A través de la lectura interactiva (y mágica) de la Realidad Aumentada, con el cuento "Los duendes exploradores" los niños de 3 a 5 años aprenden la importancia de viajar en el coche con la sillita. Para los peques del ciclo de primaria (de 9 a 11 años), "De bruces" les da las claves para desenvolverse como peatones, al tiempo que fomenta la movilidad sostenible con la utilización del transporte público y la bicicleta. "Conectarse a la vida", para chicos de 12 a 16 años, pone de relieve el uso del cinturón de seguridad y da las pautas para actuar tras un accidente de coche.  

Para disfrutar de los libros al máximo, primero es necesario descargarse una aplicación (iOS y Android) en la tableta o el smartphone. Después, apuntar con la cámara de fotos sobre las ilustraciones del libro que previamente os habréis impreso (viene en formato PDF). Como complemento a los tres títulos, también se encuentran audiolibros y cuadernos de actividades específicos para cada uno de ellos.

Aunque los padres siempre son el primer referente y ejemplo de los hijos en seguridad vial, estos materiales también llegarán a los colegios dentro del Programa Prevención y Seguridad Vial en el Aula. Así, los profesores cuentan con otros recursos como guías didácticas y un diccionario de señales de tráfico. Otra actividad que les encantará a los niños son los talleres de robótica LEGO. En ellos, programan a los robots, todos con ruedas, para que se desplacen correctamente, sin poner en peligro a nadie. 

Está claro que la educación en seguridad vial en las escuelas resulta fundamental, más si se incorpora como una asignatura más. Sin embargo, nada mejor que la familia se implique desde muy pequeños en esta tarea. Los padres son, en todo, el ejemplo a seguir. Así que comportarse con respeto a las normas de circulación y como peatones asienta las bases para que el día de mañana actúen de forma responsable y sean cautos al volante. 


Objetivo Cero

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