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Productos que nos pueden ayudar en nuestros viajes en coche durante el verano

Los cinco consejos de Safe Kids en materia de seguridad vial infantil

11/07/2018

Los viajes en coche en verano son muy habituales, sobre todo si pensamos en las vacaciones y en ese recorrido más largo de lo habitual para llegar al destino deseado. Cada año se repiten los momentos de estrés al preparar el equipaje, controlando que llevemos de todo lo imprescindible y manteniendo la esperanza de que nuestro maletero pueda con ello. 

Viajar con niños pequeños supone un esfuerzo extra porque necesitan (en teoría) muchos más complementos y objetos para mantener sus rutinas diarias. Eso sí, en contra de lo que podamos pensar, es posible hacer maletas con niños pequeños sin llevarnos a cuestas las cunas y bañeras portátiles, y prescindiendo de una buena parte de ese exceso de equipaje que, en el destino, apenas vamos a utilizar.

Lo que sí podemos incluir en nuestras bolsas y maletas son una serie de productos que, durante el viaje, nos van a ser de suma utilidad. Son pequeñas cosas que nos harán la vida más fácil en la carretera, tanto a nosotros como padres y conductores como a los niños como los pasajeros más frágiles y a la vez exigentes.

Por ejemplo, un espejo retrovisor para vigilar a los más pequeños que, como sabemos, viajarán en el sentido contrario de la marcha para su mayor seguridad. Existen muchos modelos en el mercado, y para tomar la mejor decisión lo mejor es contar con una serie de claves que nos ayuden a elegir la mejor solución para nuestro caso particular:

  • Elegir una buena marca, sobre todo que sea conocida por fabricar productos de alta calidad.
  • El espejo debe ser totalmente irrompible y resistente a los arañazos.
  • Es necesario que sea posible ajustar el espejo con comodidad, pero sobre todo con seguridad. El espejo no se debe mover ni quedar flojo porque puede suponer un peligro en caso de colisión.
  • Además, debemos buscar un espejo estable, que no vibre o se mueva durante el viaje para así poder observar al niño sin problemas.
  • Cuanto más grande, mejor. Los espejos pequeños no nos van a servir porque reducen la imagen y, en movimiento, hará muy complicado verificar el estado del pequeño.

Otros productos muy útiles, sobre todo en verano, son las fundas específicas transpirables, que ayuden a que el niño no pase excesivo calor o sude mucho. Existen muchos tipos de fundas específicas, y para los más pequeños podemos optar por un reductor (si fuese necesario) también de verano y pensado para minimizar el calor que sentirá el bebé.

Con el sol presente en la mayoría de los días de verano, un kit de parasoles para pegar en las ventanillas es muy útil y práctico, sobre todo cuanta menos luz dejen pasar. Esto puede ir en contra de los parasoles decorados con motivos de dibujos animados, pero lo principal es minimizar el calor y contener los rayos del sol.

Para las siestas inevitables durante un viaje largo, un cojín cervical puede ser de lo más útil para mantener la cabeza de los niños en una buena postura durante el descanso. Para los más pequeños hay otras soluciones en el mercado que puedes explorar, siempre atendiendo a que sean productos homologados y completamente seguros. 

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