Skip to Content

¿Por qué es importante que las sillitas estén homologadas?

¿Por qué es importante que las sillitas estén homologadas?

04/05/2017

A la hora de garantizar la seguridad de un niño en un coche no vale cualquier tipo de sistema de retención infantil (SRI). Tal y como indica la normativa vigente, debe tratarse de un SRI que reúna fundamentalmente estas características: que esté homologado, que se adapte a su talla y a su peso. ¿Qué ocurre si optamos por una sillita que no esté homologada? Las consecuencias pueden ser terribles, llegando a provocar lesiones graves e incluso la muerte del menor. 

¿Sabías que en España todavía se adquieren sillitas no homologadas? Así lo denunció Fundación MAPFRE durante la elaboración del Dossier 2016 de Seguridad Vial Infantil en el Automóvil en España y Latinoamérica.  De hecho, hace llegan a comprar SRI no homologados en grandes superficies.

¿PARA QUÉ SIRVE LA HOMOLOGACIÓN?

Para que un sistema de retención infantil pueda ponerse a la venta es necesario que su fabricante demuestra que la sillita es capaz de superar una serie de pruebas al objeto de garantizar un mínimo de seguridad. 

En Europa, los fabricantes deben acudir a un laboratorio de pruebas acreditado donde las sillitas son sometidas a estas pruebas. Todos estos ensayos son consensuados.

HOMOLOGACIÓN VIGENTE

Actualmente en España y en Europa hay dos normas de homologación vigente: la R44/04 y la R129 (resuelve aquí todas tus dudas sobre los próximos cambios en materia de homologación). Ambas elaboradas por la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas, constituida en 1947 por el Consejo Económico y Social de NN.UU (ECOSOC) y es una de las cinco comisiones regionales de Naciones Unidas.

Por un lado, tenemos la R44/04. Las sillitas deben superar una prueba de choque frontal a 50 km/h, una prueba de alcance trasero a 30 km/h, pruebas sobre la hebilla de cierre del arnés, un análisis del diseño del asiento, un estudio del cinturón o arnés…


Por otro lado, la R129 es una mejora de la anterior. Se añade una prueba de choque lateral y se garantiza un asiento ‘tamaño-i’ que se pueda instalar en cualquier plaza de automóvil que también sea ‘tamaño-i’.

También se fomenta el uso de sillitas mirando hacia atrás durante más tiempo, mínimo 15 meses, para garantizar una mayor seguridad de cabeza y cuello. Igualmente, con los anclajes isofix se ofrece un menor riesgo de instalaciones incorrectas.  Aquí damos respuestas a todas las dudas.

Podemos saber un sistema de retención infantil está homologado bajo una u otra norma según el etiquetado: etiqueta R129  y etiqueta R44/04.

CONSECUENCIAS DE LLEVAR SILLITAS SIN HOMOLOGAR

Llevar una sillita que no esté correctamente homologada puede provocar consecuencias gravísimas e incluso mortales, tal y como se demuestra en el mencionado dossier. 

La prueba se ha realizado con SRI no homologados en Grupo 0+ y Grupo I. Los resultados son especialmente malos, superando tanto en desplazamiento de cabeza como en aceleración del tórax los límites establecidos por el R44/04. Además se han ocasionado roturas de arneses y de la estructura haciendo los SRI completamente inseguros. 

Se han utilizado dummies P3/4 y P3 respectivamente. Las colisiones simulan un choque contra otro vehículo a una velocidad de 48 km/h. 

En el vídeo de la prueba podemos ver cómo incluso el dummie se queda completamente colgando del cuello. 

Se rompe la pieza de sujeción de una parte de la estructura del sistema de retención. Además, mientras que el desplazamiento horizontal del dummy, según la normativa R44/04, debe ser como máximo de 550mm y el vertical de 800mm, los resultados arrojan que con una sillita no homologada el desplazamiento horizontal es de entre 659 y 799mm y el desplazamiento vertical de 750mm. 

Respecto al tórax, la normativa R44/04 limita la aceleración resultante del tórax a un valor menor a 55g, este valor puede ser superado si tiene una duración menor a 3ms. En la prueba el valor obtenido es de 80,72 g sobrepasando en más de 20g el valor establecido por la normativa.

En lo referente a la aceleración en la componente vertical del tórax, la normativa limita la componente de aceleración vertical para el tórax a un valor menor a 30g, este valor puede ser superado si tiene una duración menor a 3ms. La prueba realizada con un SRI sin homologar arroja un pico de 40,97g y otro de 34,8g que superan a la normativa.

Igualmente, se tiene en cuenta el protocolo de Euro NCAP para valorar la aceleración de la cabeza. Si es superior a 80g, se entiende que ha habido contacto de la cabeza. Si el pico de aceleración es superior a 88g durante más de 3ms, se considera que el SRI ha obtenido un resultado no válido. En el ensayo hay un pico máximo de 185,35g lo que indica que ha habido contacto con la cabeza del dummy. 

SILLITAS SIEMPRE HOMOLOGADAS

Por todo ello, a la hora de adquirir un nuevo sistema de retención infantil debemos comprobar que han sido correctamente homologados bajo alguna de las dos normativas vigentes. Esto podemos hacerlo consultando el etiquetado: R-44/04 / R-129. Ante cualquier posible imitación de la etiqueta, es aconsejable consultar el modelo con el fabricante y, por supuesto, acudir siempre a una tienda especializada donde podamos ser atendidos de manera correcta y donde puedan resolver todas nuestras dudas al respecto.


Ayúdanos a conseguirlo

Back to top