Skip to Content

Piscinas y playas, ¿qué está permitido y qué precauciones se deben tomar?

Piscinas y playas, ¿qué está permitido y qué precauciones se deben tomar?

15/06/2020

¿Podemos bañarnos en una piscina recreativa? ¿Y en la playa? En primer lugar, hay que tener en cuenta que las pautas que detallamos a continuación pueden ir modificándose según se vaya avanzando en la desescalada y según se vaya ‘venciendo’ al coronavirus. 

El Gobierno ha permitido la reapertura de las piscinas de toda España al margen de la fase de la desescalada en la que se encuentre cada territorio. Debido al numeroso calor que ya se está registrando, son muchas las familias que quieren disfrutar tanto de la piscina como de la playa pero desconocen qué precauciones deben tener en cuenta. Abordamos a continuación algunas pautas:

EN PISCINAS RECREATIVAS: 

-El aforo permitido en las piscinas debe ser de un 30% de su capacidad, tanto en el acceso a los equipamientos como a la misma piscina. 

-Se debe respetar la distancia de seguridad entre usuarios de dos metros. En caso de no poder garantizarse, se debe reducir el aforo para cumplir con esta distancia de seguridad.

-Para poder acceder a la piscina se requerirá la concertación de cita previa con la entidad gestora de la instalación. Para ello, se organizarán horarios por turnos, fuera de los cuales no se podrá permanecer en la instalación.

-Con carácter previo a su apertura se deberá llevar a cabo la limpieza y desinfección de las instalaciones con especial atención a los espacios cerrados como vestuarios o baños.

-Se deberán limpiar y desinfectar los diferentes equipos y materiales como, vaso, corcheras, material auxiliar de clases, rejilla perimetral, botiquín, taquillas, así como cualquier otro en contacto con los usuarios, que forme parte de la instalación.

-En aquellas superficies en contacto frecuente con las manos de los usuarios, como pomos de las puertas de los vestuarios, o barandillas, se deberá llevar a cabo una limpieza y desinfección, al menos tres veces al día.

-Se debe recordar a los usuarios por medios de cartelería visible o mensajes de megafonía las normas de higiene y prevención a observar, señalando la necesidad de abandonar la instalación ante cualquier síntoma compatible con el COVID-19.

-En las zonas de estancia de los usuarios, se debe establecer una distribución espacial para garantizar la distancia de seguridad de al menos dos metros entre los usuarios mediante señales en el suelo limitando los espacios. Todos los objetos personales, como toallas, deben permanecer dentro del perímetro de seguridad de dos metros establecido, evitando contacto con el resto de usuarios.

-No se podrá hacer uso de las duchas de los vestuarios ni de las fuentes de agua.

-Los biocidas a utilizar para la desinfección de superficies serán aquellos del tipo de producto 2, referidos en el anexo V del Reglamento (UE) n.º 528/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2012, relativo a la comercialización y el uso de los biocidas. Asimismo, se podrán utilizar desinfectantes como diluciones de lejía 1:50 recién preparada o cualquiera de los desinfectantes con actividad virucida que se encuentran en el mercado y que han sido autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.

-Lo previsto se entiende sin perjuicio de las operaciones de depuración física y química del agua necesarias para obtener una calidad del agua de los vasos adecuada conforme a los anexos I y II del Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, con la realización de los controles pertinentes, así como del cumplimiento del resto de normativa aplicable.

-Aunque no hay medidas específicas para las piscinas de urbanizaciones, se entiende que estos puntos pueden ser igualmente aplicables. 

EN PLAYAS:

-El tránsito y permanencia en las playas, así como la práctica de actividades deportivas, profesionales o de recreo, se realizarán respetando las medidas de seguridad e higiene, así como respectando la distancia mínima de seguridad de, al menos, dos metros.

-Los grupos deberían ser de un máximo de quince personas, excepto en el caso de personas convivientes.

-Se permite el uso de duchas y lavapiés al aire libre, aseos, vestuarios y otros servicios públicos similares. Su ocupación máxima será de una persona, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia, en cuyo caso podrán contar con su acompañante. Deberá reforzarse la limpieza y desinfección de los referidos aseos garantizando siempre el estado de salubridad e higiene de los mismos.

-Los bañistas deberán hacer un uso responsable de la playa y sus instalaciones, cumpliendo con las normas establecidas por las autoridades sanitarias.

-La ubicación de los objetos personales, toallas, tumbonas y elementos similares se llevará a cabo de modo que se garantice un perímetro de seguridad de dos metros con respecto a otros usuarios, salvo en el caso de bañistas convivientes o que no superen el número máximo de personas previsto. Las tumbonas de uso rotatorio deberán ser limpiadas y desinfectadas cuando cambie de usuario.

-Los ayuntamientos pueden establecer limitaciones tanto de acceso, que en todo caso será gratuito, como de aforo en las playas a fin de asegurar que se respeta la distancia interpersonal de, al menos, dos metros entre bañistas. 

-Asimismo, los ayuntamientos pueden también establecer límites en los tiempos de permanencia en las mismas, así como en el acceso a los aparcamientos en aras a facilitar el control del aforo de las playas.

-A efectos de calcular el aforo máximo permitido por cada playa, se considerará que la superficie de playa a ocupar por cada bañista es de aproximadamente cuatro metros cuadrados.

-Los ayuntamientos deben asegurar que se realiza una limpieza y desinfección de las instalaciones y bienes de las playas usando para ello sustancias que no resulten perjudiciales para el medioambiente.

-Se recordará a los usuarios mediante cartelería visible u otros medios las normas de higiene y prevención a observar, señalando la necesidad de abandonar la instalación ante cualquier síntoma compatible con el COVID-19.

Hay que tener en cuenta que una vez que finalice el estado de alarma, estas medidas no estarían en vigor y volvería a regir la Ley de Costas, a no ser que el Gobierno la limite a través de algún de los cauces permitidos como puede ser a través de real decreto ley.

Junto con todas estas medidas, desde Fundación MAPFRE queremos hacer hincapié en la importancia de evitar ahogamientos. Aquí ofrecemos algunas recomendaciones para su prevención. 

El documento “Este verano, disfruta con seguridad de los espacios acuáticos”, realizado por Fundación MAPFRE, analiza en profundidad estos ahogamientos y ofrece algunas pautas. 

Ayúdanos a conseguirlo
Back to top