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¿Son peligrosos los airbags frontales para un bebé?

¿Son peligrosos los airbags para los niños?

La mayoría de dispositivos de seguridad de los vehículos se diseñan y prueban pensando en pasajeros adultos de al menos 150 centímetros de altura. Si consideramos  que hasta 135 es obligatorio que los niños utilicen una silla infantil, la cual los sitúa aún más cerca del salpicadero, nos encontramos con que en caso de colisión el cuerpo de los niños podría recibir el impacto de un airbag inflándose a gran velocidad desde una distancia mucho más corta. Esto aumenta el riesgo de que el airbag produzca lesiones no sólo por el impacto de la bolsa de aire, sino también porque puede empujar al niño desplazándole contra otras partes del vehículo menos seguras.

Además, la Ley prohíbe expresamente la instalación de sistemas de retención infantiles de espaldas a la marcha en un asiento con airbag frontal activado. Una sillita infantil colocada en esta posición, aún con el asiento del acompañante lo más atrás posible, recibiría un impacto del airbag todavía más potente. Bajo ningún concepto sitúe a un niño de espaldas a la marcha con un airbag activado. En muchos modelos de coche el airbag del acompañante puede desactivarse. Infórmese de cómo hacerlo en el manual del usuario de su vehículo o póngase en contacto con el fabricante o su concesionario.

A pesar de los grandes avances tecnológicos de los últimos años en materia de seguridad, los airbags todavía no se han vuelto totalmente seguros para los niños y bebés. Por ello, desde Fundación MAPFRE recomendamos colocar la sillita infantil en las plazas traseras donde pueden situarse sin ningún tipo de riesgo en sentido contrario a la marcha.

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