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Patinetes eléctricos, ¿qué precauciones deben seguir los más pequeños?

Patinetes eléctricos, ¿qué precauciones deben seguir los más pequeños?

13/08/2018

Cada vez hay más tipos de patinetes eléctricos en las calles y en los parques, desde los más sencillos hasta los más complejos y tecnológicos. Los vemos de todos los tamaños, llevados por niños y mayores y en las últimas navidades fue el regalo estrella en muchos hogares. Los podemos ver en tiendas de juguetes, pero en realidad no son juguetes y hay que tener ciertas precauciones a la hora de dejárselos utilizar a los niños. Por otro lado, existe cierta normativa que debemos respetar.

Desde el punto de vista de la DGT, este tipo de vehículos se inscriben en la definición de Vehículos de movilidad personal, así que no se consideran vehículos a motor y no necesitan de licencia para conducirlos. Tampoco es obligatorio contratar un seguro. En el fondo, serán los ayuntamientos quienes legislen sobre su uso, y esa es nuestra primera obligación como padres: consultar la normativa local al respecto de este tipo de vehículos. Esto implica que el ayuntamiento debería autorizar su uso en las aceras, zonas peatonales, parques o paseos, o bien asimilarlos a ciclos y bicicletas. En ese caso tendremos que observar lo dispuesto en la legislación de tráfico. Recordamos que, por ejemplo, se ha prohibido su uso en muchos paseos marítimos o aceras, teniendo que circular por la calzada o carril bici.

¿Y qué sucede mientras no hay legislación clara al respecto?

Como podemos imaginar, mientras no haya una ordenanza clara al respecto somos nosotros, los padres, los responsables del uso que hagan nuestros hijos de los patinetes eléctricos. En primer lugar, las recomendaciones más habituales indican que no se utilicen monopatines eléctricos antes de los 10 años. Si están bajo la supervisión de un adulto podría rebajarse la edad de uso del monopatín a los 8 años. Para potencias elevadas (de 500W o más) deberán esperar a los 12 años. 

En general, para cualquier patinete eléctrico, por poco potente que sea, se recomienda la supervisión de un adulto en el caso de niños menores de 8. Se trata de niños que aun calculan mal las distancias, su fuerza y sus propias habilidades. Si circulan por zonas cercanas al tráfico corren peligro de perder el control con facilidad. 

Los más pequeños, por tanto, es mejor que utilicen sus patinetes eléctricos en zonas apartadas del tráfico y siempre supervisados por adultos. Además, hemos de observar aspectos tan importantes como el mantenimiento del aparato, la protección del niño y las normas de circulación, entre otras cosas.

En el caso de la protección, es muy importante que los pequeños disfruten de sus patines bien equipados con casco, coderas y rodilleras e incluso unos guantes para evitar abrasiones en las manos en caso de caída. Dependiendo del tipo de vehículo, variarán las lesiones más frecuentes, aunque podemos decir que las zonas afectadas con mayor frecuencia suelen ser las rodillas, las muñecas y el rostro.

En el caso de utilizar el patinete fuera de recintos cerrados, el niño debe conocer la normativa de su ciudad (por dónde puede y no puede utilizarlo, y cómo debe hacerlo). Que conozca las nociones básicas de seguridad vial y las normas mínimas de circulación es fundamental para ellos y su seguridad (así como nuestra tranquilidad), pero en casos de niños pequeños siempre es mejor que lo utilicen en zonas sin circulación.

No podemos olvidar algo tan importante como comprobar antes de nada que el aparato esté debidamente homologado y que cuente con el marcado CE como garantía de calidad y seguridad. Una revisión previa y cumplir con un mantenimiento básico es muy recomendable antes de salir con el patinete, sobre todo en cuanto a la carga de la batería, el estado de las ruedas y que todo esté bien apretado, para evitar incidentes. 

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