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Nuevos elevadores sin respaldo ni reposabrazos, ¿son seguros?

Nuevos elevadores sin respaldo ni reposabrazos, ¿son seguros?

17/10/2018

La siniestralidad vial infantil ha decrecido en las últimas décadas gracias a la presencia en el mercado de multitud de soluciones de retención infantil homologados. Cuanto más se utilizan estos sistemas de retención, más seguros viajan los niños en el coche. Esto, que parece obvio, se contrapone con un amplio porcentaje de menores que viajan, o bien sin sistema de retención alguno, o bien utilizando directamente el cinturón de seguridad de adultos (sin haber llegado a la estatura mínima recomendada), o bien viajan en un SRI inadecuado, o mal ajustado.

La NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration) estadounidense revela que tan solo un 45% de los niños de entre 4 y 7 años viajan en un sistema de retención infantil adecuado a sus características físicas. Es un porcentaje menor (40%) en el caso de niños de 6 y 7 años. El resto, un 54%, viajan sin SRI, sin uno adecuado, o bien con el cinturón de seguridad, directamente.

Incluso en Suecia, el país donde la seguridad vial avanza más rápido y cala más en la sociedad, el 16% de los niños de 4 y 5 años no está utilizando un SRI adecuado, mientras que, si nos centramos en los niños de 8 años, el porcentaje sube hasta el 53%.

Cuando nos referimos al vehículo particular, se entiende que disponemos de un sistema de retención infantil homologado y que, cuando los niños pasan a utilizar el booster o asiento elevador, este es también adecuado, preferiblemente un asiento con respaldo y protección lateral para la cabeza, y que cuenta con una guía estándar para conseguir la correcta colocación del cinturón de seguridad para proteger al niño. Pero ¿qué sucede en entornos en los que se comparte vehículo para desplazarse (carpooling), cuando nos vamos de vacaciones o si nos desplazamos habitualmente en taxi?

El asiento elevador “de casa” es demasiado voluminoso y no lo podemos llevar con nosotros cada vez que salimos en un coche que no es el habitual. Para solucionar esto se han creado asientos elevadores plegables que no tienen respaldo, ni apoyabrazos, ni protección lateral para la cabeza. Son dispositivos como Mifold, un SRI plegable que cumple con las normas de homologación, pero que genera dudas acerca de su seguridad por sus características. Se trata de dispositivos alzadores sin respaldo, que apenas elevan al niño y, por tanto, pueden levantar suspicacias.

La realidad es que los dispositivos como Mifold ofrecen una seguridad comparable a los sistemas tradicionales según se refleja en el White paper “Heightless, folding booster seats: advanced, compact and portable – but how safe?” que Jon A. Sumroy presentó en el Congreso de Munich. Es un producto que se somete a las mismas pruebas y requisitos de seguridad que los elevadores tradicionales y, además, resuelven un problema como el mencionado más arriba: hace mucho más fácil y accesible la utilización de un SRI adecuado cuando cambiamos de coche. 

Un problema que se asoció siempre con este tipo de dispositivos es el submarining, es decir, la posibilidad de que, en caso de colisión, el niño salga despedido por debajo del cinturón de seguridad. Esto no sucede con este tipo de dispositivos (siempre que estén homologados, por supuesto), dado que disponen de un enrutado especial del cinturón de seguridad que proporciona sujeción extra en la zona pélvica.

Esta ruta especialmente diseñada para estos elevadores implica que, en casos de colisión, la banda pélvica del cinturón se mantiene fija en su lugar sin desplazarse hacia la zona de tejido blando del abdomen, y previniendo de esta manera el submarining.

Por lo tanto, se puede concluir que un dispositivo de retención plegable de este tipo es mucho más seguro que no llevar nada. Sin embargo, un elevador o alzador con respaldo y reposacabezas ofrecerá una mayor sujeción y protección al menor frente a impactos. De ahí que los cambios que se están produciendo en materia de homologación tiendan a los elevadores con respaldo frente a aquellos que no lo tienen. 

De hecho, los alzadores con respaldo reducen seis veces el riesgo de daño en la cabeza en caso de impacto lateral frente a un elevador sin respaldo. Además, ofrecen una mayor protección lateral ya que durante el impacto el niño permanece dentro de la sillita en todo momento y se evita el contacto directo del niño contra el lateral del coche y suelen incorporar guías para que se coloque el cinturón adecuadamente y no se cometan errores. Sin duda, unas ventajas que se deben tener en cuenta. 

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