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Llega el invierno y debemos aumentar las precauciones

Llega el invierno y debemos aumentar las precauciones

Es un periodo de muchos desplazamientos, tanto urbanos como por carretera, lo que invita a ser aún más prudente y tomar algunas precauciones extra como pueden ser circular con las luces de cruce durante el día, asegurarse de llevar cadenas en zonas donde podemos encontrarnos con nevadas o revisar los sistemas de retención infantil para que los más pequeños estén siempre bien asegurados.

Durante los meses de otoño e invierno, la Dirección General de Tráfico (DGT) aconseja a los conductores de vehículos que no dispongan de Luces de Conducción Diurna (aquellas que se encienden automáticamente cuando el vehículo arranca) circular en carretera con las luces de cruce encendidas. El objetivo de usar las luces durante el día no es iluminar la vía, sino hacerse más visible para el resto de conductores, ciclistas o peatones presentes en ella. Un coche con luces encendidas es visible a 240 metros de distancia independientemente de su color. Sin las luces de cruce encendidas, esta distancia se ve reducida desde los 100 metros a los que se detecta un coche gris a los sólo 30 en los que se hace visible un vehículo negro. Por este motivo, aunque no es obligatorio su uso, es totalmente recomendable circular con las luces de cruce encendidas, ya que con este sencillo gesto se podrían evitar en torno al 10% de los fallecidos por accidente en carretera.

Además de una correcta iluminación conviene comprobar algunos elementos del automóvil como son los neumáticos, el líquido anticongelante y el líquido limpiaparabrisas y, si se tiene previsto viajar por zonas donde puede haber nevadas, las cadenas. En este punto, aconsejamos practicar la instalación de las cadenas un par de veces en casa o en el garaje antes de iniciar el viaje.

El otoño también es un buen momento para revisar los sistemas de retención infantil. Hay que recordar que a medida que los niños crecen, necesitan un sistema de retención adecuado a su peso y altura. Asegúrate de que estás utilizando el apropiado para cada niño, de que la sillita se sujete con firmeza a los asientos del coche y de que las correas estén siempre bien ajustadas.

Ahora, más que nunca, es fundamental extremar las medidas de seguridad. Recuerda que ante cualquier contratiempo, el asiento central trasero es el más seguro al situar al niño lo más alejado posible de cualquier zona de colisión frontal o lateral.

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