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Niños en el asiento delantero ¿Qué debemos saber?

18/02/2014

Por eso a continuación te damos toda la información que necesitas saber sobre cómo deben ir colocados los niños en el asiento delantero.

Cuando los niños desean ir en el asiento delantero

Lo primero que debemos tener en cuenta es que los niños deben ir siempre con sillas homologadas adaptadas a su estatura y peso hasta los 12 años o hasta que alcancen los 135 cm de altura.

Por lo que una vez hayan cumplido 12 años o hayan alcanzado dicha estatura, podrán viajar sujetos con el cinturón de seguridad, de la misma manera que viajan los adultos.

Otra forma de viajar en el asiento delantero es utilizando la sillita de coche para niños, pero hay que tener en cuenta que estas sillas deben estar homologadas y totalmente adaptadas a las características del niño.

Sin embargo, la Dirección General de Tráfico ha propuesto prohibir que los niños menores de 12 años o que midan menos de 135 cm viajen en el asiento delantero, aunque lleven sillita (por el momento, se trata de únicamente una propuesta). Si estos cambios se hacen efectivos, España estará a la cabeza de Europa en seguridad para niños en los coches.

Niños en el asiento delantero: consejos

A pesar de que a partir de los 12 años esté permitido que los niños puedan viajar en el asiento delantero (haciendo siempre uso del cinturón de seguridad), es recomendable que estos viajen en asientos traseros el máximo tiempo posible. Un niño que estuviera sentado en el asiento delantero y se inclinara hacia adelante, por ejemplo para cambiar de emisora de radio, podría quedar expuesto a un grave peligro si sucediera un accidente y se activara el airbag delantero frontal (riesgo que, evidentemente, desaparece en el asiento trasero).

Además de asegurarnos que nuestro niño utilice el sistema de seguridad adecuado, deberemos comprobar que el cinturón no le quede holgado, ya que debe adaptarse bien a su cuerpo.

En el caso de que el cinturón no se abroche correctamente (recordemos: la cinta superior pasando por la clavícula, entre el hombro y el cuello, y nunca rozando el cuello, y la cinta inferior plana sobre las caderas y nunca sobre el vientre), existe la opción de utilizar asientos y cojines elevadores, diseñados especialmente para responder a esta necesidad y que pueden ir colocados en el asiento delantero o trasero.

Por último, en el caso de que el niño no pare de desabrocharse el cinturón de seguridad, deberemos detener el vehículo y hacerle entender que no podemos seguir circulando si no lleva abrochado el cinturón. 

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