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¿Demasiado frío? Así debe ser la temperatura dentro del habitáculo tanto para el conductor como para los niños

¿Demasiado frío? Así debe ser la temperatura dentro del habitáculo tanto para el conductor como para los niños

03/03/2020

¿Es seguro que nuestro hijo vaya con abrigo mientras está sentado en la sillita de coche? Debido a las bajas temperaturas y a las condiciones climatológicas como la lluvia, el viento o la nieve, es fácil incurrir en ciertos riesgos que pueden llegar a condicionar su seguridad. 

Temperatura dentro del vehículo: 

Por un lado, llevar el aire acondicionado o climatizador con una temperatura muy alta  puede afectar directamente a la capacidad del conductor, ya que reduce notablemente nuestra capacidad de concentración al volante y contribuye asimismo a la aparición de fatiga o somnolencia. 

En lo que respecta al resto de usuarios, el exceso de calor también puede afectar a su comodidad, especialmente para el niño que va en la sillita de coche pues un exceso de temperatura puede conllevar un exceso de sudoración. Hay que tener en cuenta que en los casos más extremos se puede llegar incluso a sufrir un golpe de calor, que se origina a consecuencia de un fracaso agudo de la termorregulación y constituye una urgencia médica extrema.

No se recomienda poner la calefacción mucho más alta de unos 21 a 23 grados, y hay que evitar que el chorro de aire vaya directamente hacia el niño.

Es importante también mantener la temperatura del habitáculo con una regulación apropiada y homogénea. Si el vehículo cuenta con climatizador automático, este regulará directamente la temperatura. 

Abrigo:

No se recomienda ir en el coche con ropa de abrigo voluminosa. Por un lado, al conductor le impide la libertad de movimiento y, por otro, afecta directamente a la eficacia del cinturón, que no queda debidamente ajustado, pudiendo producirse el conocido efecto ‘submarino’. 

En lo que respecta a los niños, se ha demostrado que es peligroso colocar al niño en el sistema de retención infantil con el abrigo puesto o mucha ropa. El cuerpo del niño se puede deslizar dentro del abrigo y, además, el volumen hace que el arnés quede demasiado flojo y que erróneamente se piense que el arnés está bien sujeto. Recordamos que un arnés apretado es un arnés seguro. De hecho, solo deben entrar dos dedos como mucho entre el cuerpo del niño y el arnés.

Por todo ello, se debe dedicar un tiempo antes de iniciar el trayecto para quitarles el abrigo y sentarles correctamente en su sistema de retención infantil. 

Sacos de invierno:

Lo recomendable es que el vehículo esté a una temperatura ideal de entre 21 y 23 grados en la que no sea necesario llevar ningún tipo de abrigo. 

Si se opta por un saco de invierno para colocar en la sillita de coche, se debe tener en cuenta las indicaciones del fabricante de la sillita de coche. 

En el mercado se puede encontrar alguna marca que ofrece fundas específicas para determinadas sillitas. Si estos sacos son comercializados por el propio fabricante para su sillita en cuestión, no suele interferir en la seguridad, ya que son diseños específicamente y cuentan con las ranuras necesarias para el arnés o el cinturón de seguridad.  

En todo caso, desde Fundación MAPFRE no se recomienda el uso de ningún producto que no esté homologado y que no esté recomendado por el propio fabricante.

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