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El transporte escolar y el cinturón de seguridad

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Por otro lado, es bien sabido que la DGT desplegó controles en la recta final de 2014 con el objetivo de comprobar, por un lado, la presencia de estos sistemas de retención, y por otro, poner sobre aviso a la sociedad de la importancia de llevar cinturones operativos en cada asiento del transporte escolar. Así mismo del 9 al 15 de marzo también puso en marcha una campaña de concienciación y vigilancia del uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de retención infantil.

La labor no es sencilla: existen muchos vehículos de transporte escolar, y muy variados, desde microbuses hasta autobuses de todas las épocas y modelos. En algunos casos, por desgracia, la seguridad es un punto que no se vigila todo lo que se debería, y es en esos casos en los que los propios padres deben tener iniciativa. Porque si es responsabilidad del centro el disponer los vehículos con sus revisiones y papeles en regla, no es menor la responsabilidad de los padres de asegurarse que sus hijos viajan con total seguridad.

En este sentido, en el de la responsabilidad paterna, debemos conocer las normas imprescindibles para el transporte escolar, y exigir su cumplimiento en caso de que veamos que no se cumple alguna de ellas:

  • La edad máxima de los vehículos destinados a transporte escolar será de 16 años.
  • Deben llevar un distintivo visible que indique transporte escolar, tanto delante como detrás.
  • Todas las inspecciones técnicas deben ser superadas, y así debe constar en la documentación: la periodicidad será anual si el vehículo tiene menos de 5 años, y semestral en caso de superar esa antigüedad.
  • Debe llevar seguro obligatorio y complementario en regla. El complementario debe cubrir la responsabilidad civil por daños y perjuicios
  • Debe contar con la autorización especial específica para poder realizar transporte escolar.
  • Debe disponer de plazas para personas con discapacidad.
  • El piso del vehículo no puede ser deslizante y los bordes de la escalera deben ser de colores vivos.
  • Las puertas deben disponer de barras para facilitar las operaciones de subida y bajada.
  • Los asientos ubicados frente a huecos de escalera, o aquellos que no estén protegidos por el respaldo de otro, deben contar con un elemento fijo de protección. Si estos asientos van ocupados por niños de 5 a 11 años, los cinturones tendrán tres puntos de anclaje y dispondrán de cojines elevadores.
  • La duración máxima del tiempo de viaje en cada sentido no debe exceder de 1 hora.

En caso de que alguno de estos puntos no se cumpliese, los padres deben actuar y exigir que sus hijos viajen en transportes seguros y que las rutas sean seguras. Pero, lamentablemente, la responsabilidad no termina ahí. Desde 2007 los autobuses están obligados a llevar cinturón de seguridad en todas las plazas, pero lo realmente importante es saber que todos los niños llevan el cinturón correctamente abrochado.

Esa es la parte más compleja y la más difícil de conseguir que se cumpla. Aquí no solo influyen los padres y la educación de sus hijos, sino la disposición del propio conductor a que se cumplan las normas dentro del vehículo.

Informe del Estudio del Servicio del Transporte Escolar en las ciudades de Bogotá D.C. y Medellín
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