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Cuatro de cada 10 niños que mueren en accidente de tráfico en Portugal son simplemente pasajeros

Accidentes niños

Podría parecer que los niños son más propensos a sufrir accidentes cuando son peatones, pero no es así. En Portugal el 43 % de los niños fallecidos en accidente de tráfico eran simplemente pasajeros en un automóvil. Los niños muertos cuando eran peatones es el 26%.

Esto hace notar que todavía hay que realizar importantes esfuerzos para mejorar la seguridad de los niños cuando viajan en coche.

Lo primero es entender que ningún niño que mida 1,35 m de alto o menos puede viajar sin una silla de coche (sistema de retención infantil) adecuada a su edad, estatura y peso. Por muy grande que sea el amor de la madre por su hijo, las leyes de la física se imponen, y no, aunque la madre crea lo contrario, sus brazos no serán capaces de sujetar al bebé en caso de accidente, y este saldrá despedido con consecuencias letales. Un bebé no puede ir en el coche en los brazos de la madre o padre, nunca, no es seguro.

En ocasiones, desgraciadamente todavía se ve cómo los adultos viajan con los niños en brazos. Este comportamiento, más frecuente de lo deseable, es muy peligroso. Si el adulto tampoco llevara el cinturón de seguridad puesto, en caso de producirse un frenazo brusco o un accidente, el niño saldría proyectado contra el salpicadero o el parabrisas resultando aplastado con una fuerza superior a 1.000 kilogramos. Pero incluso, aun llevándolo, no podría sujetar al niño y evitar que este saliera despedido contra el salpicadero, el parabrisas o, incluso, fuera del coche.

Hay diferentes tipos de sillas, según el niño va creciendo. Para los niños más pequeños, de hasta 4 años de edad, es recomendable que vayan en sentido contrario a la marcha porque es más seguro para ellos, pues el cuello queda mejor protegido en caso de accidente. Usar una silla es obligatorio porque es necesario. No hay discusión ni excusa que valga.

Lo segundo es revisar con frecuencia que la silla está bien montada en el coche. Una silla puesta sin más sobre el asiento no cumple su función: saldrá despedida en caso de accidente por la inercia del frenazo o choque. Hay que leer detenidamente el manual de instrucciones de la silla para instalarla perfectamente, y en caso de duda consultar con un especialista.

Tampoco hay que olvidarse nunca de que el niño debe utilizar siempre la silla de coche, y debe ir perfectamente sujeto a ella con el arnés, escudo o cinturón. No se puede permitir, en ninguna circunstancia, que el niño vaya en la silla sin estar bien sujeto, ni siquiera cuando el desplazamiento es muy corto (“de menos de 5 minutos”), ni tampoco por ciudad. Todavía hay malos hábitos que corregir.

Los niños deben viajar en los asientos traseros pues son más seguros que el asiento delantero del acompañante.

Y por supuesto, algo que es válido para mejorar la seguridad vial en cualquier momento, lo es todavía más cuando se conduce con niños en el coche: conducir con precaución, no beber si se va a conducir, no consumir drogas si se va a conducir, no distraerse con el teléfono móvil, mantener la distancia de seguridad y no sobrepasar los límites de velocidad, son fundamentales para reducir al mínimo las posibilidades de sufrir un accidente.

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