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Nieve: Consejos para la prevención en el transporte con niños

Nieve: Consejos para la prevención en el transporte con niños

Disfrutar de la nieve en familia es una gran experiencia para todos, y sobre todo para los más pequeños, que son lo que más se van a divertir experimentando con ella. Para poder disfrutar  plenamente hemos de tener en cuenta una serie de consejos a la hora de transportar a los niños, no solo en coche hacia el destino de ocio, sino también en el momento de bajar del vehículo, el transporte en el carrito, así como la ropa y precauciones básicas a seguir en la nieve.

Transportando a los niños cuando nieva

En los desplazamientos en coche en los que nos encontramos nieve debemos seguir unas precauciones básicas. Para empezar, todos los ocupantes han de estar correctamente sentados y con sus cinturones o arneses bien abrochados, y los niños deberán ocupar un sistema de retención infantil adecuado a sus características físicas. 

Estos SRI deben ser abrochados correctamente, y no presentar holguras. Las cintas deben quedar bien ceñidas al cuerpo del niño y, por tanto, no se recomienda que lleven puesto el abrigo.

Es muy recomendable llevar bien climatizado el interior para que los ocupantes no se sofoquen con el calor, y también en invierno es importante que los más pequeños estén bien hidratados. 

A la hora de conducir debemos multiplicar nuestra precaución debido a las características resbaladizas de la nieve, aumentando la distancia de seguridad y reduciendo la velocidad lo necesario según las condiciones que nos encontremos. El artículo ‘Consejos para conducir de forma segura en invierno: hielo y nieve’, de ‘Seguridad Vial para Jóvenes’ nos ofrece estos consejos:

-La visibilidad es fundamental, por lo que los cristales deben estar bien limpios y despejados, incluyendo los espejos retrovisores.

-La prudencia y la anticipación son claves para conducir en nieve con seguridad, manejando el volante y los pedales con suma delicadeza para evitar la pérdida de adherencia. Las maniobras han de ser muy suaves y comedidas.

-La mejor manera de circular sobre nieve es utilizando la menor cantidad de potencia posible del coche: marchas largas, bajas revoluciones y poca presión sobre los pedales.

-Para frenar, primero usamos el freno motor, y si hemos de pisar el freno lo haremos muy suave.

-No te olvides las cadenas, aprende a usarlas, y si tienes neumáticos de invierno, recuerda que sustituyen a las cadenas.

Cómo vestir a los niños y bebés en condiciones de mucho frío y nieve

Llevar protegido al bebé es fundamental. Los más pequeños solo deberían salir al exterior cuando hace mucho frío si es absolutamente necesario. Para prevenir que puedan sobrecalentarse, los vestiremos con una o dos capas de ropa más de las que llevamos nosotros como adultos. 

La clave está en conseguir retener la mayor cantidad de calor corporal posible, mientras que dejamos que salga el vapor, es decir, necesitamos vestirlos por capas y que éstas transpiren. Además, cuanto más ligeras sean las capas cumpliendo con sus funciones de conservación del calor, mejor para los movimientos de los niños.

Siempre hemos de asegurarnos de que los dedos de las manos y de los pies, las orejas, la nariz y la barbilla están a cubierto, pero que aun así el bebé puede respirar con facilidad.

Para niños mayores, lo ideal es vestirlos por capas, de manera que se puedan mantener calientes sin problemas. Para unas temperaturas bajas y cuando hay nieve afuera, se recomiendan tres capas principales, por ejemplo:

• Primera capa: ropa interior térmica, calcetines de lana.

• Segunda capa: cuello de cisne, un suéter o un chaleco, además de pantalones de chándal o pantalones de esquí.

• Tercera capa: chaqueta resistente al agua, gorro, guantes y botas de agua con superficies de agarre. Una bufanda puede quedar atrapada en los objetos, lo que representa un peligro de estrangulación, así que una braga de cuello sería mejor solución.

Proteger la piel de los niños es fundamental 

Los inviernos fríos pueden resecar la piel de los bebés y los niños, y esa piel seca puede traer otros problemas consigo. Para evitar los efectos perjudiciales del frío en la piel del niño debemos aplicar una crema hidratante con generosidad en las zonas más expuestas, y de hecho existen cremas especiales protectoras contra el frío que están pensadas exclusivamente para tratar estos problemas.

Siempre que busquemos un producto de estas características, lo mejor es comprarlos libres de perfume porque son los que menos probabilidades tienen de irritar a su vez la piel. Si vestimos al niño con demasiada ropa, demasiadas capas o con ropa muy pesada, lo más probable es que sude, y ese sudor puede irritar zonas ocultas de la piel. Por el contrario, vestir poco a los niños potencia los efectos deshidratantes del frío en la piel.

Debemos tener en cuenta que en la nieve, la exposición a los rayos del sol es mayor de lo normal, y es necesario aplicar un buen protector solar a la piel de los niños y bebés. Si vamos a pasar el día en la nieve, deberían llevar gafas de sol adecuadas a su vista y edad.

Objetivo Cero Accidentes: Ayúdanos a Conseguirlo

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