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¿Cuáles pueden ser las consecuencias de no utilizar un alzador cuando es necesario?

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de no utilizar un alzador cuando es necesario?

20/03/2017

Los asientos elevadores para niños, conocidos en inglés como booster seats, están indicados a partir de los 15 kilos en adelante, hasta que el niño supere los 36 kg de peso. Estos asientos elevadores tienen como función principal servir de etapa intermedia entre el uso de un sistema de retención infantil con arnés, como los son los Grupos del 0 al 1, y el uso del cinturón de seguridad del coche.

Mediante estos asientos elevadores se consigue que el cinturón de seguridad quede correctamente ajustado al cuerpo del niño, y se evitan así las posibles lesiones derivadas de una colocación inadecuada del cinturón. Precisamente, repasamos en este artículo las bondades de los sistemas de retención y de la correcta colocación de las sujeciones.

Pero, ¿qué sucedería si, pese a la obligación existente, un niño viajase sin alzador cuando todavía lo necesita? La respuesta la tenemos en una de las ponencias en la pasada Conferencia Internacional sobre la Protección de los Niños en Coches en Munich, en concreto la que se basa en el trabajo de Pitcher, Robinson y Baig, y que se titula “Are booster child restraints effective at protecting older children?” (¿Son eficaces los asientos elevadores para proteger a los niños mayores?). En uno de sus apartados se discuten las consecuencias de la no utilización de los mismos.

El peligro de un cinturón de seguridad mal ajustado

Un cinturón de seguridad debe quedar bien colocado para ser efectivo. Ya lo hemos contado muchas veces: la banda superior debe reposar sobre el hombro, mientras que la banda inferior debe sujetar la pelvis, quedando bien ceñida sobre las piernas y pelvis, y no sobre el abdomen.

Si un niño que todavía no supera los 140 o 150 cm (la norma dice 135 cm, pero siempre conviene esperar algo más, por precaución), el cinturón de seguridad no va a quedar bien ajustado a su cuerpo, dándose las siguientes situaciones:

  • Si la banda del hombro está demasiado cerca del cuello, pueden producirse lesiones en la zona en caso de colisión.
  • Si la banda superior está demasiado lejos del hombro, hacia el brazo, el torso puede escapar a la sujeción del cinturón y se incrementa el riesgo de que la cabeza impacte contra alguna parte del coche.
  • En caso de que el cinturón pase por debajo de un brazo, el niño pasa a estar sujeto tan solo por la banda abdominal, lo que incrementa la presión sobre la zona, aparte de lo indicado en el punto anterior.

Si nos referimos a una mala colocación de la banda inferior o pélvica, las consecuencias pueden ser diferentes. En el momento de una colisión, la pelvis tiende a moverse hacia delante hasta que la banda inferior del cinturón comienza a frenar ese movimiento, por tanto, si se coloca mal:

  • Si dicha banda sube al abdomen, el riesgo de sufrir lesiones abdominales se multiplica. Esto también puede suceder si el niño es delgado o si se ha ajustado incorrectamente el cinturón, o no existen guías en la zona inferior para el mismo.
  • Otra posible consecuencia de una mala colocación del a banda pélvica es la aparición del efecto submarino: el niño se desliza por debajo de dicha banda inferior en el momento de la colisión, siendo muy probable sufrir lesiones abdominales.

Por todas estas posibles consecuencias se recomienda utilizar asientos elevadores incluso pasados los 135 cm de estatura si con ello mejoramos el ajuste del cinturón, pues si bien es el límite de estatura legal para poder utilizar el cinturón de seguridad, es prudente esperar a que los niños alcancen los 150 cm, de modo que podamos adecuar mejor el cinturón de seguridad a las condiciones físicas del niño.


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