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Consecuencias de usar los sistemas de retención infantil incorrectamente

Consecuencias de usar los sistemas de retención infantil incorrectamente (II)

26/10/2016

¿Qué ocurre si usamos una sillita no homologada o envejecida? ¿Y si usamos el SRI correcto pero con holguras en el cinturón que lo sujeta? Con el objetivo de conocer cómo actúan las sillitas de coche ante estas situaciones, se han realizado ensayos de diferentes SRI en diversas condiciones. Los resultados se encuentran recogidos el dossier de ‘Seguridad Vial Infantil en el automóvil en España y Latinoamérica: sillas infantiles 2016’, de Fundación MAPFRE.

Para ello se han estudiado por separado tres grupos infantiles: Grupo 0+, en el que el niño viaja en el sentido contrario a la marcha; Grupo I, en el que el niño viaja en el sentido de la marcha sujetado por un arnés; y Grupo II/III, en el que el niño viaja en el sentido de la marcha sujetado por el cinturón de seguridad del asiento del vehículo. 

En el caso de sillitas no homologadas en Grupo 0+ y Grupo I, las pruebas demuestras cómo se han superado, tanto en desplazamiento de cabeza como en aceleración del tórax, los límites establecidos por el R44.04. Además se han ocasionado roturas de arneses y de la estructura haciendo los SRI completamente inseguros. 

Podemos verlo en el siguiente vídeo:



En el uso de SRI con holguras en el cinturón de seguridad que lo sujeta o en el arnés de seguridad, los resultados superan el límite reglamentario del desplazamiento de la cabeza en la dirección horizontal así como las aceleraciones vertical del sensor del tórax.

Silla con holguras:

Arnés con holguras:
En lo que respeta al ‘No uso de SRI’: en la simulación de una situación en la que un bebé viaje en el regazo de un adulto se ha observado que el infante sería despedido hacia delante y se vería aplastado gravemente por el adulto. 
Lo podemos ver en imágenes:
En el caso de un niño mayor sentado en el asiento sin SRI, se han registrado valores correctos de desplazamiento de cabeza y de aceleración de tórax, pero se observa que el cinturón presiona la zona del cuello del niño pudiendo provocar lesiones graves en esta zona. También se ha observado que el maniquí se desliza hacia delante haciendo que el cinturón pueda presionar su abdomen y pudiendo provocar una situación de efecto submarino:

Las pruebas también han demostrado que cuando usamos bien un SRI pero se encuentra envejecido, éste no protege de la misma forma. Aumentan las posibilidades de rotura debido a la desaceleración sufrida en un accidente. 

En el ensayo, a la hora de hacerlo con un SRI del Grupo I envejecido, aunque se detectaron valores de aceleración de la cabeza y del tórax fuera de los límites reglamentarios, no sufrió ninguna rotura ni desplazamiento fuera de lo normal, tal y como se recoge en el dossier.

En este sentido, se destaca que los valores no reglamentarios registrados pueden ser causa del cambio de propiedades como la rigidez del material del SRI debido al envejecimiento.

Lo vemos en la prueba:

En ‘Seguridad Vial Infantil’ encontraréis todas las recomendaciones necesarias para viajar con los más pequeños de manera segura. Igualmente recomendamos nuestra guía ‘Bebés y niños seguros en el coche. Sillas para automóviles’, realizada en colaboración con la Federación de Asociaciones de Matronas de España.
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