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¿Cómo viajar con un perro y un niño de manera segura?

¿Cómo viajar con un perro y un niño de manera segura?

Con total seguridad, una de las imágenes más tiernas que pueden existir es la de un niño jugando con su perro. Esta relación nos gustaría llevárnosla a todas partes, y podemos hacerlo. Es perfectamente posible que tu mascota viaje contigo. Sin embargo, cuando viajamos con un niño y una mascota es necesario que pongamos en práctica una serie de precauciones, especialmente si hablamos de un recién nacido o bebé de pocos meses.

Llegan vacaciones y se abandona el hogar buscando otro lugar donde pasar unos cuantos días más tranquilos, el perro se ha de convertir en otro pasajero más. Seguramente que durante el viaje, al pequeño de la casa le encantaría pasarse todo el viaje jugando con él, pero no puede ser. Los perros (en realidad cualquier animal), suponen un peligro cuando se va a los mandos del volante. De hecho, recordamos que en caso de accidente a 50km/h, el animal multiplica su peso por 35.


PERRO SUELTO, RIESGO PARA EL CONDUCTOR

Lo primero es que ellos no están acostumbrados a viajar, se pueden poner nerviosos y es imposible de preveer sus reacciones.  Imagina que el perro, suelto, se pasa a la zona delantera del vehículo, y no se le ocurre un lugar mejor donde quedarse que entre las piernas del conductor, impidiendo que pueda frenar, acelerar, cambiar de marcha… en definitiva, conducir correctamente, lo que puede producir un desastre y poner en riesgo a todos los integrantes del vehículo.

Según la Ley  de Tráfico: “El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.” Resumiendo un poco la ley, siempre que el perro no interfiera con el conductor durante la conducción ni tampoco en su campo de visión, se está cumpliendo la ley.


RIESGO PARA EL NIÑO

Además de todo lo mencionado, si llevamos al perro suelto en la parte trasera junto con un bebé, es imposible que podamos controlarlo desde la zona del copiloto y mucho menos desde el lugar del conductor. El perro querrá estar con el bebé. Al no estar sujeto, en caso de frenazo brusco o accidente, saldrá disparado, pudiendo colisionar también contra el menor. Todo esto debemos evitarlo.


¿CÓMO VIAJAR DE FORMA SEGURA?

De todos modos, un perro deja de ser un animal para convertirse en un miembro de la familia. Así, existen numerosos métodos para que sea un pasajero más, garantizando su presencia la seguridad del vehículo en marcha. En el artículo ‘¿Cómo debe de ir nuestra mascota en el coche?’ abordamos la forma segura de hacerlo.

La primera pregunta a la que debemos dar respuesta: ¿Puede viajar en vuestro vehículo? Sí. Además, ¿puede viajar con el niño atrás? Sí, pero con precaución y dependiendo de la edad del menor. Ahora detallamos todas las maneras posibles que recomienda la DGT. La única respuesta negativa que encontramos es al preguntar si el animal puede viajar suelto. Claramente, no.


Ahora, las maneras para que vuestra mascota viaje en la parte de atrás del coche junto a vuestro hijo/a:

-Arnés de un solo enganche. Sistema válido y muy eficaz en caso e accidente a velocidades reducidas. Es como si fuera una correa convencional de paseo pero en un extremo lleva el arnés, que acoplaremos al can, y en el otro, una lengüeta que se introduce en el broche del cinturón de seguridad. Se trata de una opción ideal para cuando el niño tiene una edad suficiente como para controlar al perro o para que no le moleste. Si hablamos de un niño muy pequeño que vaya en capazo, lo ideal es llevar al perro como vamos a detallar más adelante. 

-Arnés con dos enganches. Este tipo de arnés es más seguro ya que en caso de colisión, evita el desplazamiento del perro contra el asiento del conductor. Para ello, es recomendable que tenga un sistema de unión corto, así la mascota no choque contra ningún asiento.

-Transportín sujeto con cinturón de seguridad. El transportín es una de las opciones más utilizadas cuando hablamos de transporte de vehículo, siempre y cuando el animal tenga un tamaño pequeño. Estas cajitas se pueden anclar, mediante el cinturón, y permitir que el animal viaje sobre los asientos traseros, haciendo compañía a nuestros pequeños. Es la mejor forma cuando el niño es demasiado pequeño.

-Transportín en el suelo del vehículo. Si es pequeño, encajará perfectamente en el hueco entre asientos. Esta forma es más segura para el animal ya que al tener poco espacio de acción, la energía del impacto será absorbida rápidamente. Igualmente recomendamos que esté sujeto. También es una buena opción en caso de contar con un bebé.

Estas posibilidades son las más recomendadas siempre que el animal sea un tamaño comedido. Si vuestra mascota ya tiene una envergadura considerable, no podría viajar junto a vuestro hijo y tendría que ir en el maletero, separando la zona con barreras o rejillas separatorias.

Ahora, a disfrutar del viaje todos juntos y de la forma más segura. Recuerda que si tienes cualquier duda, puedes acudir a nuestra sección ‘El experto responde’, donde estaremos encantados de ayudarte. 

Objetivo Cero Accidentes: Ayúdanos a Conseguirlo

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