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¿Cómo puedo saber si la sillita de coche que nos regalan es la más adecuada?

¿Cómo puedo saber si la sillita de coche que nos regalan es la más adecuada?

30/12/2019

La compra de un Sistema de Retención Infantil es una compra importante porque estaremos invirtiendo en la seguridad de nuestros hijos. Para ellos, el SRI es la única manera de salir indemnes ante una colisión de tráfico, por lo que debemos considerar muy detenidamente qué clase de silla compramos y, más aún, qué clase de silla vamos a regalar.

Y si somos los receptores de una silla de coche como regalo en Navidad o Reyes, debemos tener una serie de cuestiones en mente a la hozara de valorar si es, o no, la más adecuada para nuestros pequeños.

¿Es una silla homologada?

Lo primero que debemos comprobar es si la silla está homologada según la norma ECE R44/04 o la norma ECE R129. La homologación, por sí sola, no garantiza más que un mínimo nivel de protección y calidad de los componentes. Es decir, se trata de una base sobre la que construir mejores sillas.

Una silla homologada cumplirá todas las normativas en cuanto a calidad de los materiales, pruebas de impacto, durabilidad y demás variables. Si nos regalan una silla no homologada, debemos descartarla, ya sea advirtiendo a la persona que nos la ha regalado o bien haciendo uso de nuestro derecho a cambiar el regalo por otro en condiciones. 

La razón es que, si bien la homologación garantiza unos mínimos de seguridad, la no homologación no puede garantizar nada. No quiere decir que la silla sea insegura, sino que el fabricante no puede dar garantías ante un impacto.

¿Es una silla de segunda mano?

Al respecto de las sillas de coche de segunda mano hemos de decir que nuestro primer consejo es no aceptarlas. Las razones son muchas, pero quizás la principal sea que no podremos conocer el «historial» de la silla: cuántos años lleva ya en uso, si ha sufrido alguna colisión, cómo se ha utilizado la sillita…

Aunque a simple vista la silla se encuentre en perfecto estado, en el caso de haber tenido un accidente importante lo mejor es descartarla de inmediato: el sistema de retención puede tener microgrietas que lo hacen inseguro, por ejemplo. 

Además, las sillitas se degradan con el tiempo. Están especialmente fabricadas para que sean seguras, pero no para que sean eternas. El plástico es un material de envejecimiento acelerado, sobre todo si se exponen al sol o si son almacenadas en sitios húmedos como trasteros. El tiempo y la degradación pueden provocar que las sillitas no reaccionen a los impactos de la misma manera que cuando estaban nuevas.

Una de las piezas que sufre un mayor desgaste es el arnés. El uso prolongado de las sillas, los roces o algunos productos de limpieza pueden acelerar el desgaste de esta pieza crucial. Por tanto, si no conocemos el historial de la silla (lo haremos si es una silla heredada de un hermano mayor), debemos desconfiar de las sillas de coche de segunda mano. Aquí puedes leer en detenimiento las precauciones que tener con una silla de segunda mano.

Y ¿qué pasa con las sillas baratas?

Que una silla de coche sea barata no significa que, de por sí, sea insegura. Es más, si se cumple que es una silla homologada y, además, no es de segunda mano, no hay nada que decir acerca de su inseguridad. 

Lo que sí podemos afirmar es que una silla de bajo precio estará formada, necesariamente, por materiales de peor calidad que una silla de gama alta. Es algo que debemos tener en cuenta. Para un sistema de seguridad, el precio determina, en gran porcentaje, la calidad de los materiales y su resistencia, así como su mayor o menor tendencia a perder eficacia con el tiempo.

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