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¿Cómo limpiar una silla infantil?

Postura de los niños en el coche

La limpieza rutinaria puede ser suficiente con un cepillo o mejor aún con un aspirador, para retirar el polvo, migas y otros restos que se van acumulando en los recovecos. Puedes aprovechar la limpieza del interior del coche con el aspirador para limpiar también la silla, o bien puedes desinstalarla y limpiarla fuera, como más cómodo te resulte.

Para las pequeñas manchas que pueden ir apareciendo en el tapizado de la silla, puedes optar por una limpieza rápida in situ, con un poco de agua con algo de detergente o jabón líquido, y una esponja y cepillo. Te puede sorprender, pero funciona muy bien diluir unas gotas de lavavajillas concentrado en agua. Diluido el detergente en el agua, haz un poco de espuma, humedece la mancha y frota lo que sea preciso en diferentes direcciones para ir retirándola.

Puedes aclarar con agua limpia y después ayudar a secar la zona limpiada con papel de cocina absorbente. Después deja que se seque al aire. Si tienes cuidado es probable que no quede un cerco, o que casi no se note. Aprovecha a limpiar zonas enteras, hasta costuras o pliegues, para disimularlo mejor.

Cuando queda cerco o la funda textil de la silla está muy sucia, lo mejor es desmontarla y lavarla en la lavadora. Algunos elementos de la silla, como los acolchados de espuma, no se puedan lavar en ciertos modelos de asientos infantiles. Por ello, consultar siempre el manual de instrucciones del asiento infantil, también a la hora de limpiar el asiento, es una práctica más que aconsejable ya que además nos da las instrucciones para saber cómo se desmonta y desenfunda. Por si acaso puedes tomar alguna foto de los pasos que vas dando, para luego acordarte mejor de cómo iba la funda y cómo iba sujeta.

La funda suele sujetarse a la estructura de la silla con diferentes métodos: cremalleras, velcros, botones (normalmente de los automáticos que van a presión), gomas elásticas y soluciones similares. Ve buscando todos estos elementos poco a poco para no tirar de la funda más de la cuenta y así evita dañarla.

Según el diseño de la silla la funda puede dividirse en varias partes, por ejemplo en respaldo, arneses y reposacabezas. Ten paciencia. Quizás tengas que retirar el relleno en alguna parte de la funda, sigue las instrucciones del manual de la silla.

Una vez que tengas retirada la funda, fíjate en la etiqueta que tendrá cosida por el interior. Es muy parecida a la de cualquier prenda de vestir y te indicará cómo la puedes lavar. En general la mayoría se pueden lavar en lavadora en un programa normal con agua fría y un detergente para la ropa convencional. Para evitar que pueda encoger o perder color no uses agua caliente. Puedes utilizar el mismo detergente que utilizas para lavar la ropa del niño.

Si la funda fuera muy delicada, puedes utilizar un detergente más suave, o también puedes lavarla a mano, dejándola a remojo.

Las cintas de los arneses tal vez puedan desmontarse, o tal vez no, depende de cada silla. Si no te quieres complicar mucho no las desmontes de la estructura de la silla: puedes limpiarlas con una esponja humedecida en agua con algo de detergente.

Con la silla desenfundada también puedes limpiar con la esponja la propia estructura de plástico de la silla.

Una vez que se haya secado la funda y la silla, tendrás que volver a colocarla en la estructura de la silla. De nuevo ve paso a paso y sé paciente. Échale de nuevo un ojo al manual de instrucciones de la silla, o a esas fotos que tomaste al desenfundarla, para ver cómo va cada parte.

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