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¿Cómo evitar que la sillita de coche esté sobrecalentada en verano?

¿Cómo evitar que la sillita de coche esté ardiendo en verano?

15/07/2019

Si estacionamos el coche a pleno sol en verano, no solo nos podremos encontrar con un ambiente asfixiante al abrir las puertas para volver a conducir, sino que corremos el riesgo de que algunos de los materiales del interior estén a temperaturas excesivamente altas. El volante, el cuadro de instrumentos, la palanca de cambios o los asientos pueden provocarnos molestias o, incluso, quemaduras en la piel.

Las sillas de los niños tampoco se libran de estos peligros. Además, hemos de tener en cuenta que la piel de los pequeños es más fina que la de los adultos, por lo que podrían sufrir antes los efectos de tanto calor. Hay que tener especial cuidado con los elementos metálicos de las sillas, como la hebilla de los cinturones o arneses. Por otro lado, sin llegar a sufrir quemaduras es posible que sí sufran los efectos adversos del calor en el coche, como el exceso de sudoración, o un golpe de calor. 

¿Qué podemos hacer para evitar ese exceso de calor en la silla del coche?

Lo más obvio e inmediato es, dentro de lo posible, tratar de evitar que el coche se quede expuesto a los rayos del sol. Esto significa que la mejor estrategia es aparcarlo a la sombra, o en un aparcamiento subterráneo, por ejemplo, o a cubierto. Si no fuera posible aparcar a la sombra, podemos utilizar diversos parasoles para bloquear al máximo los rayos del sol, sobre todo en las zonas más sensibles.

Cortinillas en las ventanillas traseras, parasoles en el parabrisas y la luna trasera, fundas para el volante y los asientos… existe toda una gama de accesorios del coche pensados para proteger las diferentes piezas de los rayos del sol.

En el caso de que no haya sido posible mantener el coche protegido del sol, tendremos que refrescar el interior y los asientos antes de sentar a los niños. Existen muchas formas de hacerlo, y todas ellas pasan por crear una corriente de aire que reemplace el aire caliente con aire del exterior, mucho más fresco.

Por ejemplo, podemos abrir una ventanilla ligeramente, y abrir y cerrar la puerta del lado opuesto del coche con energía. Estos movimientos provocarán un efecto de succión y expulsión de aire, de manera que el aire caliente del interior saldrá y será sustituido por aire del exterior, varios grados más fresco.

El aire acondicionado también nos sirve para refrescar el interior del coche. Simplemente, encendemos el motor y activamos el aire acondicionado a la temperatura adecuada, entre 22 ºC y 24 ºC, con los ventiladores al máximo. Si dejamos entreabiertas las ventanillas traseras, la propia corriente de aire extraerá el aire caliente. Una vez que el habitáculo ya es «habitable», basta con regular el aire acondicionado de nuevo para mantener el ambiente fresco.

Otra opción es dejar la sillita de coche dentro del maletero. Estará caliente pero no igual que si estuviera a pleno sol con la ventana de por medio. En este caso, hay que volver a instalar la sillita de coche cuando se vuelva a utilizar y sentar al menor cuando la temperatura de la sillita consideremos que sea la adecuada para así evitarle cualquier molestia o quemadura. Aquí te ofrecemos toda la información para instalar un sistema de retención infantil.

Por último, recomendamos el artículo ‘Mi hijo suda mucho, ¿qué puedo hacer para que viaje mejor con la sillita?

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