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Ciudades Casi Cero: el papel de los niños en la movilidad urbana

Ciudades Casi Cero: el papel de los niños en la movilidad urbana

01/12/2020

Ciudades con medidas de calmado de tráfico, zonas peatonales, carriles bici, buena red de transporte público, programas de educación vial… son algunas de las características que comparten las ciudades que más se aproximan al ‘Objetivo Cero’ víctimas en siniestros de tráfico. En este escenario también los niños como usuarios de la vía juegan un papel destacado en la movilidad urbana.  

Un total de 25 ciudades españolas de nueve comunidades autónomas han conseguido que, durante la última década, sus índices de siniestralidad vial se acerquen al de la ciudad más segura de la Unión Europea, Estocolmo, que desde hace años cuenta con una tasa de mortalidad por cada 100.000 habitantes inferior a 0,7. El informe ‘Horizonte C3: Ciudades Casi Cero’, elaborado por Fundación MAPFRE, da a conocer la lista de ciudades españolas más seguras para los conductores, peatones y ciclistas, analiza sus peculiaridades en profundidad y ofrece un paquete de medidas que contribuyen a lograr este ansiado objetivo. 

CIUDADES CASI CERO:

Hay que tener en cuenta que solo en España se producen más de 100.000 siniestros con víctimas, de los cuales 66.738 se producen en el ámbito urbano (64% del total).  Hay que apuntar que las ciudades casi cero forman parte en su mayoría de las principales periferias metropolitanas. Lideran el ranking de las ciudades más seguras con más de 80.000 habitantes 12 municipios de la Comunidad de Madrid, entre los que se encuentran varios que rodean la capital, como Móstoles, con una tasa de mortalidad de 0,10 (la más baja de España), Fuenlabrada (0,31) y Getafe (0,56), San Sebastián de los Reyes (0,23), Alcalá de Henares (0,31) y Las Rozas (0,42). 

En este ranking también están tres zonas metropolitanas de Barcelona –Cornellà de Llobregat (0,46), Sant Cugat del Vallès (0,67) y Santa Coloma de Gramenet (0,51)-; dos de la provincia de Cádiz –Jerez de la Frontera (0,56) y San Fernando (0,42)-; dos de la Comunidad Valenciana –Elche (0,35) y Torrent (0,50)-; y dos en Galicia –Santiago de Compostela (0,21) y Pontevedra (0,48)-.

Destacan, además, otras ciudades de Extremadura, Castilla La Mancha, Islas Canarias y de Asturias como Oviedo, con una tasa de mortalidad anual de 0,54; Cáceres (0,63), Talavera de la Reina (0,24) y Telde, con 0,39.

Pontevedra, Vitoria (Álava), San Sebastián (Guipúzcoa), Terrassa (Barcelona) y San Cristóbal de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife) destacan por haber reducido el número de fallecidos entre 1999 y 2019 más que el resto de ciudades, así como por haber desarrollado políticas ejemplares de movilidad sostenible durante las dos últimas décadas.

Del conjunto de las 25 ciudades con tasas de mortalidad reducidas, solo cinco, Fuenlabrada, Torrejón de Ardoz, Parla, Getafe y Telde, presentan esas tasas de heridos graves, es decir, inferiores o iguales a 3,5 heridos graves por cada 100.000 habitantes, lo que equivale a cinco heridos hospitalizados por cada fallecido. El municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid, por ejemplo, se queda muy cerca de dicho valor con 3,8.

Ni la renta, ni la tasa de motorización, ni la densidad de población hacen que una ciudad sea más segura que otra en términos de siniestralidad vial. Lo que caracteriza a las ciudades más seguras son las zonas peatonales, los carriles bici, el calmado del tráfico (extensión de la limitación de velocidad máxima a 30 km/h) y los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Otros factores determinantes son que los vehículos a motor circulen a menor velocidad, el impulso de medios de desplazamiento que generen menos peligrosidad como, por ejemplo, caminar e ir en bicicleta. 

LOS NIÑOS Y LAS CIUDADES

Como hemos destacado, los niños juegan un papel fundamental para alcanzar el ansiado  Objetivo Cero. Los niños ya no son solo pasajeros de un vehículo. En las ciudades son también peatones, usuarios de bicicletas, patinetes… Se convierten en un actor más de la movilidad. 

La creación de condiciones adecuadas para la movilidad y autonomía infantil forma parte de ese paquete de medidas que deben trabajar todas y cada una de las ciudades para reducir su siniestralidad vial. Se debe primar las necesidades de la infancia en la concepción de las ciudades y sus calles. 

Tal y como muestra el mencionado informe, se debe mejorar las condiciones de seguridad y calidad ambiental en los entornos escolares. Sin duda, el principal desplazamiento que llevan a cabo es el trayecto de casa al colegio y viceversa. Uno de los principales riesgos es que los tutores les transportan en vehículos que incrementan el riesgo colectivo en el entorno. 

Igualmente, hacer hincapié en la importancia de la educación vial universal a lo largo de toda la vida, pero, en particular, para niños, incluyendo caminos escolares a pie, uso seguro de sistemas de protección y de la bicicleta en el caso de los jóvenes y primeros auxilios. Esta educación ha cambiado y se debe centrar en nuevos enfoques de educación y formación vial con implicación de los diferentes grupos sociales a lo largo de diferentes etapas viales, una línea en la que se está trabajando desde Fundación MAPFRE para partir de la perspectiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles y la vulnerabilidad del planeta (riesgo medioambiental) y del cuerpo (riesgo de lesiones); y trabajar la prevención, la autoprotección y la protección de los demás de un modo innovador y efectivo.

Dentro de este objetivo de mejorar los desplazamientos de los más pequeños, hemos elaborado esta infografía con consejos para andar por la calle con mayor seguridad:

Consejos para los niños para andar por la ciudad

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