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Campaña Run Trin Pum para que los padres no usen el teléfono móvil al volante

Móvil al volante

Utilizar un teléfono móvil mientras se conduce es una imprudencia. Pone en peligro al conductor, a todos los pasajeros que lleva en su vehículo y al resto de usuarios de la vía, sean peatones, ciclistas o conductores, que pueden verse afectados en el accidente que el conductor distraído puede provocar.

Utilizar un teléfono móvil distrae, mucho más de lo que muchos conductores piensan. Solo se debería utilizar el teléfono al volante para tener una conversación de voz, y siempre que se disponga de un sistema de manos libres, si no, nunca.

Al conducir es vital mantener las dos manos en el volante y la vista en la carretera. Conducir sujetando el teléfono móvil junto a nuestra oreja, además de distraernos, entorpece nuestros movimientos y nuestra capacidad de reacción y manejo del automóvil.

Es más, incluso hablando a través de un manos libres, lo recomendable es que la conversación sea lo más breve posible, pues el hecho de conversar se ha demostrado que también reduce la capacidad de atención del conductor, pues el cerebro se ocupa más de pensar en lo que se dice, que la carretera.

Más peligroso aún que ir hablando por el teléfono es ir escribiendo mensajes, ya sean mensajes de texto sms o bien mensajes a través de un chat, a través de una red social como Twitter o Facebook, o mediante un servicio de mensajería instantánea como whatsapp o cualquier otro similar.

En este caso el conductor no sólo ocupará una de sus manos con el teléfono, desatendiendo los mandos del vehículos, sino que se distraerá todavía más porque apartará la vista de la carretera repetidas veces y durante varios segundos, para mirar la pantalla del teléfono y leer o escribir mensajes.
Esto es muy peligroso. Durante los segundos que el conductor mira la pantalla no sabe qué está sucediendo delante de su vehículo, y por tanto tampoco podrá reaccionar adecuadamente, ni a tiempo. Baste recordar que circulando en autopista a una velocidad de 120 km/h, en tan solo un segundo se recorren nada más y nada menos que 33,3 m de distancia, el equivalente a unos 7 coches de tamaño medio puestos en fila uno detrás de otro.

En los 4 o 5 segundos que el conductor aparta la vista para mirar el teléfono puede frenar el vehículo que nos precede, puede invadir la calzada un animal, puede aparecer un peatón en mitad de la calle o puede ponerse en rojo un semáforo… y ese conductor distraído no lo verá, porque no está mirando. Es como conducir a ciegas, una locura.

Para intentar luchar contra esta mala costumbre, en Perú, el Consejo Nacional de Seguridad Vial, la Asociación de Promotores de Educación Inicial-Perú y Claro están desarrollando una interesante campaña de seguridad vial. Se llama Run Trin Pum.

Está dirigida a los niños de pre-escolar y el protagonista es el uso del teléfono móvil, y en especial escribir mensajes de texto mientras se conduce. Por una parte se instruye a los niños en materia de educación vial, y se les explican qué dicen las normas al respecto y cuáles son los peligros de utilizar el teléfono al volante.

Esto se hace con una canción infantil, del mismo nombre que la campaña, que los niños pueden bailar. Run Trin Pum es una onomatopeya. Run, como el sonido del motor de un automóvil, de ir conduciendo. Trin, como un timbre de alerta al recibir un mensaje en el teléfono móvil. Pum, por el sonido del golpe del accidente de tráfico.

Además de enseñar a los niños, también se espera de esta campaña que sirva para que los pequeños sirvan de medio de transmisión del mensaje a sus padres, para que se conciencien en que además de que no está permitido, el uso del teléfono móvil mientras se conduce es muy peligroso.


Vía | RPP
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