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Campaña Hand in Hand: los niños siempre de la mano de un adulto

Los niños no son conscientes de los peligros. Los padres, educadores, cuidadores y resto de la familia no deben olvidarlo nunca, y no han de confiarse creyendo que los niños ya saben cruzar la calle o tener cuidado con los coches.

La investigación en materia de seguridad vial infantil ha determinado que los niños de entre 3 y 9 años son vulnerables al desplazarse por la calle, y corren un riesgo mayor de sufrir un atropello, además, por partida doble.

Primero porque cruzar la calle es una acción más compleja de lo que puede parecer a primera vista. Implica un nivel de coordinación importante entre la vista y el cerebro, obliga a tomar una decisión rápidamente, y además requiere poder calcular distancias y velocidades de varios objetos a la vez.

Entre otras cosas hay que valorar nuestra propia velocidad, la distancia que hay hasta la otra acera, la distancia a la que están los vehículos que se aproximan por la calle, la velocidad a la que se mueven, y calcular si tenemos tiempo y espacio para cruzar con seguridad o no.

Son muchas cosas a procesar en muy poco tiempo, y los niños menores de 9 años de edad no han desarrollado por completo sus capacidades perceptivas y cognitivas al nivel de un adulto.

Por otra parte el riesgo también está presente porque los niños se distraen por naturaleza y muchas veces son impredecibles, porque se quedan mirando a algo, porque han echado a volar su imaginación o porque están jugando con otros niños, de manera que pueden salir corriendo en cualquier momento e invadir la calzada, sin percatarse del peligro.

Así que los adultos tienen una responsabilidad también doble. Por una parte deben velar por la seguridad de los niños, acompañarles cuando se desplacen por la calle, y cruzar con ellos siempre cogidos de la mano. Es vital la supervisión del adulto, y no hay que bajar la guardia ni siquiera en calles tranquilas, ni al caminar por la acera o por un aparcamiento.

Por otra parte hay que dar buen ejemplo y al acompañarles hay que reforzar los conceptos fundamentales de educación vial que tienen que ir aprendiendo, poco a poco, con el paso del tiempo, con la repetición y con la perseverancia: caminar por la acera y no por la calzada, hacerlo por la parte interior, menos expuesta a la circulación, detenerse en el borde de la acera y mirar bien a los dos lados antes de cruzar, cruzar solo por pasos para peatones, y estos tienen semáforo, cruzar solamente cuando esté en verde.

Campaña Hand in Hand
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