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Beneficios de que nuestros hijos viajen siempre mirando hacia atrás

DGT: sillas de niños en sentido contrario

24/08/2015

Según el Estudio de sillas para los niños en coches, realizado por -- FUNDACIÓN MAPFRE en 2011, la posición más segura para el niño es aquella en la que colocamos el SRI en un asiento trasero, y mirando hacia atrás. Esta posición permite a los niños disfrutar de mayor protección en el cuello y cabeza en caso de colisión, al contrario que en el caso de viajar en el sentido de la marcha. En caso de colisión, un niño menor de 4 años sufrirá con mayor probabilidad lesiones en esas dos zonas sensibles que uno que viaje mirando hacia atrás.

Esto se justifica de múltiples maneras. La primera razón que nos debe hacer reflexionar es que los niños muy pequeños tienen un riesgo elevado de sufrir lesiones en la cabeza y médula espinal, porque sus huesos y ligamentos todavía están en desarrollo. Sus cabezas son proporcionalmente mayores que el cuello, por tanto el soporte de esa misma cabeza es aún algo endeble. Por ello, una colisión mientras se sientan mirando al frente conlleva más riesgo que la equivalencia con ellos mirando hacia atrás.

Cada vez se toma mayor conciencia sobre esta postura de viaje segura, y se regula por ley la edad mínima antes de colocar el asiento en posición “natural”, en el sentido de la marcha. Cuando hablamos de i-Size ya vimos que la nueva homologación “garantiza que todos los asientos orientados hacia atrás puedan ser utilizados, al menos, hasta los 15 meses de edad. Con ello se promueve el uso de asientos infantiles orientados hacia atrás”. En España, por ley no se exige a los conductores que instalen los SRI en posición contraria al sentido de la marcha, salvo en el caso de que estos se instalen en el asiento delantero (copiloto), siempre que sea posible a desactivación manual del airbag, y siempre que no sea posible su acomodo en los asientos traseros (artículo 117 de la Ley de Seguridad Vial). Sin embargo, las recomendaciones sobre mantener la silla en posición contraria al sentido de la marcha sí que aparecen en los folletos que suele desarrollar y divulgar la DGT.

Existe una corriente general en otros países que aconseja mantener el máximo tiempo posible a los niños mirando hacia atrás, “tanto tiempo como sea posible”. Algunos organismos proponen que sea obligatorio por ley, como el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC son sus siglas en inglés), que propone la obligatoriedad hasta los 4 años. En Alemania, el Consejo Alemán de Seguridad Vial (Deutscher Verkehrssicherheitsrat, DvR) menciona que, a pesar de que los pies sobresalgan del asiento es conveniente viajar en sentido contrario a la marcha porque “lo importante es proteger la cabeza”. La SNRA, de Suecia (un país conocido por su máxima implicación en temas de seguridad vial), afirman que “mirar hacia atrás es lo mejor. Hasta aproximadamente los cuatro años de edad, los niños viajan más seguros mirando hacia atrás. Una silla infantil de seguridad mirando hacia atrás absorbe las fuerzas violentas y protege la cabeza y el cuello del niño”.

Estas son las razones de peso para plantearnos que los niños viajen mirando hacia atrás el máximo tiempo posible. Porque lo importante es su seguridad, aunque nos preocupemos porque también viajen cómodos. La comodidad no es incompatible con la seguridad, y en el mercado existen sillas de diversos tamaños que están concebidas para viajar “de espaldas”, y como padres responsables debemos pensar, primero, en la seguridad de nuestros hijos.

A partir del 1 de octubre de 2015, conforme a los Cambios en el Reglamento General de Circulación respecto al uso de cinturones y Sistemas de Retención Infantil solo pueden ocupar el asiento delantero los menores de 18 años y de hasta 135 cm de altura, si todos los asientos traseros ya están ocupados por menores de 18 y más bajos de 135 cm, con su sistema de retención.

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