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Bandas reductoras de velocidad inteligentes para reducir el riesgo de accidentes

La seguridad como factor determinante en la elección de un vehículo

Hoy en día, dispositivos como el ABS o el airbag vienen incorporados de serie en la todos los coches nuevos; también se han producido mejoras notables en el diseño de otras medidas de seguridad como los cinturones o las sillitas infantiles. Pero, ¿qué novedades de seguridad vial podemos encontrar en nuestras vías y carreteras?

En este camino de la prevención y reducción del riesgo de accidentes, hoy queremos presentarte un nuevo sistema revolucionario para controlar la velocidad: el badén inteligente de velocidad (BIV). Un badén de nueva generación que premia a los conductores respetuosos dejándoles pasar sin incomodidades y se comporta como un badén elevado con los conductores que circulan a una velocidad superior a la permitida. Este innovador dispositivo, inventado por José Antonio Aguilera, ha traspasado el plano de las buenas ideas y ya es una realidad en funcionamiento en la localidad madrileña de Boadilla del monte.

¿Cómo funciona? Según recoge la revista de la DGT, el BIV contiene un líquido especial en su interior que se mantiene fluido cuando los vehículos lo sobrepasan  a baja velocidad, pero que tiene la cualidad de comportarse como un sólido cuando se le aplica una fuerza mayor (cuando el vehículo circula más rápido). En el caso de los 8 BIV instalados en Boadilla del Monte, el líquido endurece a partir de 30 km, pero puede ser diseñado para que actúe a otras velocidades adaptándose a las necesidades específicas de otras vías. Las ventajas de este badén inteligente respecto a los badenes normales son evidentes.

Para empezar, reduce el riesgo de accidentes que se pueden producir en caso de realizar una frenada brusca llegando al badén ya que, a la velocidad permitida, el BIV apenas es perceptible desde el vehículo. Se evitan lesiones en la espalda que podrían producirse por los saltos bruscos y se disminuyen los daños ocasionados en los automóviles por los impactos tanto en amortiguación como en otras piezas mecánicas. Además, se minimiza la contaminación acústica y la emisión de CO2 al mantenerse una velocidad continua, sin frenazos ni aceleraciones.

Un avance en las medidas de seguridad de nuestras vías que nos dibuja un futuro en el que la conducción urbana no sólo será más cómoda y sencilla, sino también más segura para todos. Para ello, no olvides que tu colaboración es importante. Mantén las revisiones de tu vehículo al día y siempre que te desplaces con niños, no importa la duración o la distancia del trayecto, protégelos con su sistema de retención infantil.

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